Es una profesión peligrosa que exige dedicación y expone a quienes la ejercen a un escrutinio público permanente, casi nunca agradable. Las fuerzas policiales solo son vistas con buenos ojos cuando los ciudadanos las necesitan por alguna eventualidad, y el resto del tiempo se ven con temor o desconfianza.
Pero sabemos que son una herramienta fundamental para la seguridad ciudadana (hay países sin fuerzas militares, pero nunca sin fuerzas policiales), y que a menudo no reciben un salario justo por el esfuerzo y los riesgos que corren a diario. Además, cuando uno de estos cuerpos policiales recibe un aumento de sueldo es posible que no sea tomado de buena forma por el resto de los cuerpos policiales.
Los Mossos d’Esquadra, la Guardia Civil y la Policía Nacional
Es el caso de los Mossos d’Esquadra, que acaban de lograr un acuerdo con la Generalitat por el que pasan a gozar de una subida de salario de 4.000 euros brutos anuales, mejores condiciones laborales y jornadas más breves.
Se trata de un logro histórico en el que participaron representantes de los sindicatos SAP-SME Fepol, y del departamento de Interior de la Generalitat.
Lo que debería verse como un gran avance para los cuerpos policiales, pues podría tomarse como referencia en otras negociaciones de acuerdos y convenios colectivos, parece haber tomado un giro negativo, al menos desde el punto de vista del Ministerio del Interior.
Para las otras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, FCSE, esta conquista laboral del cuerpo de seguridad catalán es percibida como una especie de agravio al compararlo con su situación en términos de salarios y condiciones de trabajo.
Pero no están molestos con los catalanes, sino con el ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska. En un comunicado, la Plataforma Por Una Jubilación Digna y La Equiparación Salarial ha señalado:
«El ministro del Interior es el que peor ha tratado a los guardias civiles y policías nacionales y no podemos decir más que lo mismo de todo el Ejecutivo. Sus actos de desprecio hacia los que formamos parte de las FCSE han sido continuos. Comenzando por el incumplimiento del Acuerdo de Equiparación«.
Se puede decir que el anuncio del aumento salarial en Cataluña ha alterado todos los ánimos y es casi una llamada a la rebelión. Así parece verlo JUSAPOL (Asociación Justicia Salarial y Policial): “Con esta subida política nos devuelven a la casilla de salida. Anunciamos que habrá movilizaciones, Marlaska nos va a oír. No vamos a permitir que se rían de nuestros compañeros”.
También el sindicato mayoritario de la Policía Nacional, JUPOL, manifestó su malestar:
«Los policías nacionales y los guardias civiles no somos policías de segunda, lo demostramos cada día con nuestra gran profesionalidad. Merecemos justicia y vamos a conseguir la equiparación ya, cueste lo que cueste».
La diferencia salarial entre los Mossos, la Policía Nacional y la Guardia Civil
Incluso antes del último aumento logrado por los Mossos d’Esquadra, ya había diferencias notables con las otras FCSE. Un mosso ganaba 42.571 euros brutos anuales, y ahora ganará 47.275 euros brutos anuales.
Los ingresos de un Policía Nacional son de 35.589 euros brutos anuales, y los de la Guardia Civil, de 35.496 euros brutos anuales. Con este nuevo aumento la brecha entre estas dos fuerzas y el cuerpo de seguridad catalán se amplía a casi 12.000 euros brutos anuales.
El acuerdo logrado por los Mossos d’Esquadra también consigue mejoras en la jubilación, una reducción de 100 horas en la jornada laboral, más horas de vacaciones, y aumentos en los bonos de nocturnidad y fin de semana. Son conquistas de las que también deben haber tomado nota las otras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
