Además del entorno romántico que todo el mundo visualiza como potenciador de la intimidad, es cierto que la alimentación tiene que ver con el deseo sexual.
Los alimentos afrodisíacos, que se consideran potenciadores del deseo sexual, de la energía y de la intimidad en las relaciones, despiertan la curiosidad de la gente. Existen tradiciones diferentes en las distintas sociedades que atribuyen propiedades estimulantes de la sexualidad a ciertos productos.
El chocolate, las ostras, las fresas, especies exóticas que son consideradas como alimentos que tienen esas propiedades. Pero en opinión de los expertos en nutrición, son puro simbolismo.
Los psicólogos explican que la imaginación y la actitud mental tiene mucho que ver. Y cuando un símbolo se asocia a una reacción orgánica, es posible que funcione. San Valentín y el despliegue de entornos románticos que ha sido característico de esta fecha, es un claro ejemplo.
Hay entornos y circunstancias en los que el organismo se predispone cuando está ante estos productos porque la persona cree en su poder afrodisíaco. Y en ellos se busca el efecto prometido por la fama.
¿Existen los afrodisíacos?
Más allá de las tradiciones y de los ambientes especiales, la ciencia moderna ha investigado cómo algunas sustancias y compuestos pueden influir en el sistema nervioso, en las hormonas, en la circulación sanguínea. Y, por tanto, en la actividad sexual.
Con todo, no hay grandes misterios en esto. Klau Gago, especialista en nutrición consciente, asegura que lo que hay detrás de los afrodisíacos son nutrientes y compuestos que ayudan a que el cuerpo funcione mejor. De esta manera, la libido, responsable del deseo sexual, se activa con más facilidad.
Lo cierto es que no existen los afrodisíacos mágicos que despierten el deseo sexual y generen la energía necesaria en un instante, automáticamente, por comerlos una vez.
Lo que existen son ingredientes que influyen en procesos orgánicos, psicológicos y emocionales que son clave para el funcionamiento en el sexo.
¿En que productos se encuentran esos ingredientes?
Las verduras de hoja verde impulsan la libido porque actúan sobre el flujo sanguíneo. Por lo tanto, consumir espinaca, acelga, rúcula es consumir estimulantes sexuales. También la remolacha, los frutos rojos y el chocolate negro con alto porcentaje de cacao tienen ese efecto.
Otros alimentos aportan minerales que son fundamentales para el funcionamiento hormonal, por ejemplo, el zinc. El marisco se destaca por su alto contenido en zinc, y por ello siempre ha estado asociado a la sexualidad.
Hay alimentos que contribuyen a generar el estado de relajación que el organismo necesita para la actividad sexual. El pescado azul aporta un buen aporte de omega 3, un compuesto que favorece el estado de ánimo y el equilibrio emocional.
Por su parte, la ciencia ha desvelado que los frutos secos y las semillas tienen alto contenido en magnesio, que ayuda a la relajación. También los plátanos, que contienen triptófano, relajan el organismo y le proporcionan energía.
La sexóloga Tara agrega a los alimentos nombrados el aguacate. Sus grasas saturadas estimulan la producción hormonal. Asimismo, considera que ciertos sabores picantes, como el chile o algunas especies, favorecen la liberación de endorfinas.
La nutricionista Gago resta valor a la mística de los alimentos específicamente afrodisíacos. La profesional afirma que la alimentación natural y completa es mucho más efectiva como afrodisíaco que cualquiera de los productos que tradicionalmente se han considerado estimulantes del sexo.
Cuidar el equilibrio de la alimentación, la energía, el descanso, la actividad intestinal y reducir la inflamación es la forma segura de construir una vida sexual plena. Esto no implica que no sea estimulante también acudir a los viejos símbolos de fresas, de chocolate y de ambientes románticos.
