Con Niels, España ha llegado a las ocho borrascas atlánticas nos han golpeado el país este invierno 2025-2026 (y pronto habrá una novena, Oriona). Estos temporales han causado atascos, descarrilamientos, inundaciones y desalojos. Pero no todas las noticias que acompañan cada borrasca son negativas, como sucede con las dos últimas, que han precedido a Nils: Leonardo y Marta.
Las intensas lluvias de los últimos siete días, asociadas con estas dos borrascas, han causado la mayor subida semanal de los embalses en España desde que comenzaron a llevarse estos registros, en 1988. La reserva hídrica en toda la península se encuentra en el 77,3% de su capacidad, algo que no sucedía durante los primeros meses del año, desde 2014.
El enero más lluvioso de los últimos 25 años
En la última semana los embalses crecieron en 5.634 hectómetros cúbicos (hm3), alcanzando los 43.341 hm3; y la semana anterior el aumento fue de 4.516 hm3, con lo que en solo 14 días los embalses aumentaron 10.000 hm3, más de un 20% de la cantidad de agua que actualmente se encuentra en los embalses.
En la rueda de prensa posterior al consejo de ministros, Sara Aagesen, vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Desarrollo Demográfico, ha declarado que:
“Este enero ha sido el más lluvioso del último cuarto de siglo. En el caso de Grazalema, ha llovido los últimos 15 días más de lo que llueve en un año completo en Santiago de Compostela. Esto nos ha llevado a un récord de acumulación en los embalses”. Y agregó: “Se ha superado el récord semanal de agua embalsada en los últimos 30 años”.
Algunas acciones preventivas
Los 30 años mencionados por la ministra son un número exacto, ya que fue en enero de 1996 cuando se produjo un incremento semanal de 4.735 hm3, registrado el 2 de enero de ese año.
Para Aagesen, se trata de una situación que “aún no ha terminado”, pues el miércoles 11 llega otra borrasca atlántica, Niels, acompañada con más lluvias. Y comentó: “Vemos fenómenos cada vez más extremos, más virulentos y sabemos que esto es el resultado de una emergencia climática”.
Por un lado, son buenas noticias, porque significa que habrá mayor disponibilidad de agua durante los meses secos, pero tampoco es totalmente bueno este aumento repentino en las cotas de los embalses. En realidad siempre está el peligro de que estos se vean rebasados, o se pueda producir algún tipo de colapso.
Fuentes del ministerio de Transición Ecológica afirman que “todas las cuencas españolas están haciendo desembalses preventivos para recuperar el resguardo de la presa, ampliar la capacidad de regulación y laminar las posibles aportaciones futuras”.
Aunque las lluvias fueron intensas en toda la península, la mayor cantidad de precipitación se produjo en Ceuta, donde hubo registros de hasta 206,4 litros por metro cuadrado.
Las reservas hídricas con los niveles más altos
Las reservas con niveles de agua más altos hasta ahora son las del Tinto, Odiel y Piedras (95,2%), le sigue Galicia Costa (94,9%), luego las cuencas internas de Cataluña (92,2%), las del País Vasco (90,5%), el Cantábrico Occidental (89,6%), el Cantábrico Oriental (86,3%) y el Miño-Sil (84,9%).
Por encima del 50% también se encuentran las reservas hídricas del Guadiana (84,5%), el Tajo (79,3%), el Guadalete-Barbate (85,1%), el Ebro (74,3%), el Duero (76,8%), el Guadalquivir (74,4%), la cuenca mediterránea andaluza (71,0%), y el Júcar (57,3%).
Solo la cuenca del Segura se encuentra por debajo de este porcentaje (39,9%), aunque acaba de crecer 8 puntos porcentuales en pocos días, una tendencia que seguramente va a seguir con las aguas que aporte la borrasca Niels.
