Aunque un gran número de estafas han migrado al universo digital, utilizando el correo electrónico o redes sociales como WhatsApp, y con frecuencia tienen que ver con el robo de datos personales y financieros, las estafas telefónicas continúan a la orden del día, y van directamente tras nuestros ahorros.
Existen varias modalidades para estafarnos a través de una llamada, obteniendo los datos de nuestra tarjeta de crédito, así como otros datos para acceder a ella. También haciéndose pasar por una institución oficial, como la DGT o financiera, para retirar dinero de nuestra cuenta bancaria.
Una investigación y tres detenidos
Fue precisamente una operación de este tipo la que tuvo como blanco a un vecino de Valladolid, que tras recibir una llamada de una persona que se hizo pasar por un empleado de su banco, que concluyó con la retirada no autorizada de efectivo, a través de cinco transferencias, de 3.322,46 euros.
La víctima denunció el robo ante la Policía Nacional en Valladolid, donde inmediatamente el Grupo de ciberdelincuencia abrió una investigación que condujo a la detención de dos personas: un hombre en Sevilla y una mujer en Yecla (Murcia) y la investigación apunta a que hay otro involucrado que todavía no ha sido detenido.
Los hechos
El vecino de Valladolid que presentó la denuncia en la Comisaría Provincial de Valladolid narró los hechos de esta manera: recibió una llamada que aparentemente procedía de su banco, en la que un empleado le informaba que alguien había hecho un cargo a su cuenta que parecía ser fraudulenta.
El supuesto empleado ofreció ayudarlo a revertir esta situación y solo tenía que seguir sus instrucciones, a lo que el vallisoletano accedió, respondiendo a todas sus preguntas y proporcionando suficiente información para que los delincuentes pudieran realizar cinco transferencias destinadas a usuarios desconocidos, robando 3.322,46 euros.
Búsqueda y captura
Una vez hecha la denuncia, el grupo de ciberdelincuencia de la Policía Nacional de Valladolid comenzó a rastrear los movimientos de las cuentas para identificar a quiénes recibieron las transferencias. En este tipo de estafas hay personas cuya función es actuar como “mulas bancarias”: quienes reciben el dinero de las transferencias.
La Policía Nacional logró identificar dos de estas mulas, una en Yecla, Murcia, y otra en Sevilla, y a un tercer sospechoso en Burgos, y procedió a contactar a las comisarías provinciales de cada ciudad.
Los sospechosos de Yecla y Sevilla fueron detenidos, pero el de Burgos continúa sin ser capturado. El hombre, detenido en Sevilla, ya está puesto a la orden de la autoridad judicial; y a la mujer, que fue detenida en Yecla, se le tomó la declaración y deberá presentarse cuando sea llamada a comparecer en tribunales.
Aunque falta una persona por detener, la Policía Nacional ya ha dado por concluido el caso, y ha pasado el expediente a la autoridad judicial competente.
El “vishing”
Esta clase de estafa es tan frecuente que hasta tiene un nombre con el que se le conoce en todo el mundo: “vishing”, y lo llevan a cabo personas que se hacen pasar por empleados de entidades bancarias, funcionarios de la administración o empleados de soporte técnico.
Estos estafadores, utilizando técnicas de psicología social, presionan a las víctimas, creando una situación de urgencia (una multa que hay que pagar de inmediato, un servicio que va a caducar o un posible fraude en desarrollo), hasta obtener los datos personales y financieros que necesitan para realizar compras o realizar transferencias bancarias, como hicieron en este caso.
La alternativa recomendada en estos casos es no realizar ninguna acción ni aportar ningún dato hasta comunicarse a través de un número seguro con el banco o la agencia que nos está contactando, y si se trata de una estafa, contactar de inmediato con las autoridades.
