Los grandes cambios en las telecomunicaciones, Internet y las redes sociales han creado un nuevo mundo y entre otras cosas han cambiado la forma como se vive la adolescencia, aunque no siempre para bien. A través de las redes se hace bullying, se presiona para que haya un mayor consumo y se perpetran delitos como los relacionados con abusos sexuales.
El último informe de la ONG Save The Children en España revela que las denuncias de abuso sexual contra niños y adolescentes a través de las pantallas no han dejado de crecer en los últimos años, y de todo lo que estamos viendo, lo que llega a tribunales o a la luz pública es apenas la punta del iceberg.
Niñas de 13 años, principales víctimas
El informe de Save the Children se titula “Tras la pantalla” y revela que en 2024 las denuncias por delitos sexuales digitales se incrementaron en un 13%, pasando en dos años de 954 a 1.078.
Pero la ONG señala que la situación puede ser mucho más grave, considerando que en encuestas realizadas por ellos, más del 97% de las personas que participaron señalaron haber sufrido alguna clase de violencia social a través de Internet cuando eran menores de edad.
Otro dato preocupante tiene que ver con el perfil de las víctimas: en el 61% de los casos se trata de niñas, y la edad promedio en que sufren estos ataques es 13 años.
Agresores cercanos, víctimas y redes sociales
“Tras la pantalla: violencia sexual contra la infancia en el entorno digital”, fue publicado por Save the Children este jueves 29 de enero, y basó su análisis en las sentencias de 23 de los 28 casos de agresiones sexuales ocurridos durante el período 2023/2024, que reveló como primer dato llamativo que un 84,2% de estos delitos tuvieron como víctimas a menores de edad.
En los casos estudiados, el perfil de los agresores es otro dato preocupante, pues no se trata de depredadores sexuales ya identificados, sino de hombres aparentemente normales, que en un 41,7% de los casos procedían de un ambiente conocido por la víctima, y en un 25% de un ambiente familiar (que contrasta con el 3,3% registrado en 2021/2022).
En uno de cada cuatro casos las víctimas tenían entre 13 y 15 años, y en 3,6% las denuncias de abuso sexual fueron de niñas y niños entre 9 y 10 años, lo que trae a la mesa de nuevo el tema de cuál debe ser la edad de acceso a internet y a las redes sociales.
La justicia, las víctimas y el futuro de los agresores sexuales
En el 65,2% de los casos, la sentencia fue condenatoria; puede parecer mucho pero se trata de un descenso en comparación con el período 2021/2022, cuando las condenas por abusos sexuales superaron el 96%.
Aunque se están produciendo algunos cambios, los procesos judiciales siguen siendo un martirio para las víctimas menores de edad, que en ocasiones debieron declarar más de dos veces (65%), en casos que duraron entre 3 y 5 años.
Y aunque en el 71,4% las penas de prisión fueron de 3 o más años, solo a un 58% se le impusieron medidas cautelares (para mantenerlos alejados de las víctimas), y todavía hay sentencias que no incluyen la inhabilitación para acceder a profesiones o trabajos que los pongan en contacto con menores de edad.
Qué hacer
No es fácil, pero hay que hacer comprender a los adolescentes que a través de las redes sociales y otras plataformas pueden entrar en contacto con agresores sexuales, y que deben avisar de inmediato cuando vean algo extraño, o sospechen que una amiga o un amigo está siendo contactado por un abusador.
Y definitivamente hay que mantener alejados de las redes sociales y de internet sin supervisión a los menores de catorce años. Repetimos: no es fácil, pero es nuestra responsabilidad como padres.
