En España, la tasa de desempleo se ha mantenido alta incluso en tiempos de prosperidad económica, por lo que se ha llegado a hablar de un desempleo estructural. Sin embargo, la crisis financiera en 2008 hizo que aumentara drásticamente el número de parados, alcanzando cifras alarmantes en 2014, cuando en el tercer trimestre superó el 34%.
Desde entonces, gobiernos de ideologías opuestas han emprendido diferentes políticas para reducir la tasa de desempleo e ir acercándola a tasas más razonables, y bajas, de otros países europeos. Pues bien, el informe de 2025 trae buenas noticias tanto para el Gobierno como para los ciudadanos españoles.
Por debajo del 10%
Desde la crisis de 2008, la tasa de desempleo nunca había descendido por debajo del 10%, hasta el cuarto trimestre de 2025, cuando el número de parados descendió en 118.400 personas. Este dato equivale a un 4,5% menos de desempleados, y esto coincidió con un aumento en el empleo, con 605.400 nuevos puestos de trabajo, un 2,8% más.
Estos datos son resultados de la Encuesta de Población Activa (EPA), publicados este martes 27 de enero por el Instituto Nacional de Estadística (INE), e indican también que estos últimos tres meses del año cerraron con un nuevo récord: 22.463.300 trabajadores activos, y menos de 2,5 millones de desempleados.
El año concluyó con 2.477.100 desempleados, lo que en términos porcentuales sería el 9,93%, que no es solo inferior al porcentaje de 2024, también es la primera vez, desde el primer semestre de 2008, que la tasa de parados queda por debajo del 10%.
A esto, de por sí una gran noticia, hay que agregar que se trata del quinto año consecutivo en el que el desempleo no ha dejado de retroceder, desde el 2020, cuando a causa del Covid-19 se destruyeron 622.000 empleos.
La ralentización
Tanto el descenso en la tasa de desempleo como el aumento en el número de trabajadores activos son motivos para celebrar, pero también hay señales preocupantes a las que hay que prestar atención. Una de ellas en que en ambos casos se produjo una ralentización respecto a años anteriores.
La disminución en 118.400 desempleados menos en 2025 está muy por debajo de la disminución de 2024, -265.300 desempleados, o de la de 2023, -193.400, aunque sí logró superar la de 2022, que fue de 79.900 desempleados menos.
La situación no es exactamente igual en el caso del aumento en el número de empleos, que en 2025 fue de 605.400, una cifra superior a los 468.100 empleos creados en 2024, pero que no supera los 783.000 de 2023.
Volvamos a las buenas noticias: el Estado no debió intervenir de forma directa en la creación de nuevos empleos, pues 555.300 fueron generados por el sector privado, un 92%; y se trata de empleos de calidad, ya que un 95% son empleos de tiempo completo, y en su gran mayoría contratos por tiempo indefinido.
De acuerdo con Carlos Cuerpo, ministro de Economía, Comercio y Empresa: “Los datos muestran un mercado laboral más fuerte, más estable, con empleo de mayor calidad, y que sienta una base sólida para seguir ampliando el bienestar de todos los ciudadanos”.
El gobierno también celebra que la tasa de desempleo juvenil bajó en 2025 a un 23%.
España y la UE
Son buenas noticias, pero España, con este 9,93%, continúa muy por encima de la tasa de desempleo promedio de la UE, que en 2025 fue del 6%, que es hacia donde deben apuntar nuestras expectativas.
Esto no impide que el Gobierno haya celebrado las cifras presentadas por el INE, y que el presidente Sánchez haya dicho: “Por primera vez desde 2008 el paro baja de la barrera del 10%. España se acerca a los 22.5 millones de personas ocupadas, un nuevo máximo histórico”.
