En Europa, la producción ilegal de drogas y estimulantes sintéticos para la venta y consumo en el continente o para su envío a otros lugares del mundo se ha convertido en un problema grave, que afecta la salud pública y que no puede ser combatido por un solo país.
Anfetaminas, metanfetaminas y catinonas sintéticas (“sales de baño”), circulan por las principales ciudades europeas y están relacionadas con otras actividades delictivas, así como con enfermedades infecciosas, sobredosis y diferentes trastornos de salud. Es un problema que ha llevado a diferentes cuerpos policiales del continente a trabajar de forma coordinada, para reducir su presencia.
Una operación coordinada por EUROPOL
Agentes de la Policía Nacional participaron en una investigación coordinada por EUROPOL, en la que también actuaron cuerpos policiales y judiciales de Alemania, Bélgica, Países Bajos, Polonia y República Checa.
La operación sirvió para desmantelar una organización delictiva que importaba productos químicos para la elaboración de las drogas sintéticas, y llevaba a cabo la producción en laboratorios localizados en diferentes países.
El grupo delictivo realizaba además operaciones de blanqueo de capitales, para distribuir ganancias y seguir ampliando sus actividades.
Los agentes de la Policía Nacional no realizaron ninguna intervención en España; viajaron a otros países y participaron el 16 de enero en los diferentes allanamientos y detenciones realizados en Alemania, Bélgica, Países Bajos y Polonia, donde se realizaron 50 entradas y se localizaron cuatro centros de distribución de drogas sintéticas.
Los resultados de esta gran operación
En Polonia y Alemania hubo 20 personas detenidas, entre ellas dos HVT (High Value Targets, “Objetivos de alto valor”), se intervinieron 9 vehículos, propiedades inmobiliarias cuyo valor ronda los 2,5 millones de euros, 2.000 plantas de marihuana y una gran cantidad de precursores químicos.
Pero estos son apenas los resultados de la operación del 16 de enero. La investigación comenzó en enero de 2024, cuando se conformó un grupo de trabajo de EUROPOL bajo la coordinación de Polonia, y en el que los agentes de la Policía Nacional participaron desde el principio.
Este equipo de trabajo logró identificar y vincular a personas claves y empresas que participaban en la operación ilegal, el modo cómo procedían y también localizó laboratorios y principales centros de distribución.
En 2025, la investigación llevó a identificar y desmantelar 24 laboratorios a escala industrial, y a incautar más de 1.000 toneladas de precursores químicos, con los que se hubieran podido fabricar 300 toneladas de drogas sintéticas.
El modus operandi de la organización criminal
Se trata de una organización criminal bastante compleja que necesitaba también una operación policial igualmente sofisticada, y que fue lo que organizó EUROPOL en Polonia, con la participación de agentes policiales y judiciales de media docena de países europeos.
La señal de alarma se produjo cuando se detectó la importación de una cantidad excesiva de productos químicos de la India y China, que se utilizan de forma legal en la industria farmacéutica, pero no en las cantidades que llegaban al continente.
Al llegar a Polonia los productos eran re envasados y etiquetados de forma incorrecta para ser enviados a los diferentes laboratorios ilegales ubicados en varios países de Europa.
Para ejecutar esta operación a gran escala sin ser detectados, la organización utilizaba como fachada siete empresas legales que funcionaban en Polonia, que se hacían cargo de la importación y distribución, y contaban con una coordinación de alto nivel que supervisaba todas las actividades del grupo criminal.
En esta red delictiva y notablemente compleja participaban principalmente ciudadanos polacos, aunque también fueron detenidos ciudadanos belgas y neerlandeses.
Esta operación realizada bajo la coordinación de EUROPOL es una demostración de lo que pueden hacer los distintos organismos de seguridad europeo cuando deciden cooperar y trabajar juntos.
