En octubre del año pasado, el Ministerio de Juventud e Infancia presentó un informe sobre la violencia en la infancia y la adolescencia que arrojó resultados que deberían preocupar a toda la sociedad española, como el que casi uno de tres españoles sufrió alguna clase de violencia sexual siendo menor de edad.
En el estudio participaron personas entre 18 y 30 años y se trataron diferentes vertientes de la violencia. En el caso de la violencia sexual, al menos en un 25% de los casos los perpetradores fueron adultos, un rango. En este caso aquí ya no estamos hablando del informe, donde entran religiosos, parientes y educadores, que generalmente son las figuras que pueden aproximarse a los niños y adolescentes sin generar recelo.
Un caso en Madrid que involucra a tres adultos y un menor de edad
Actualmente en la Audiencia Provincial de Madrid se está procesando a un profesor universitario y otros dos adultos por haber violado la libertad sexual de un adolescente de 15 años, al que supuestamente habrían contactado a través de Grindr para mantener con él relaciones carnales.
Se habla de violación de libertad sexual cuando se recurre a alguna forma de violencia o intimación para conseguirla, que en este caso se agrava porque se habría ejercido sobre un menor de edad.
Los adultos habrían contactado al adolescente a través de Grindr, y luego intercambiaron mensajes por WhatsApp, cuando ya conocían la edad real de la víctima, hasta llegar a tener relaciones sexuales, en las que el menor habría sufrido penetración anal y oral en múltiples ocasiones.
Los acusados argumentan que al haberlo contactado por Grindr asumieron que se trataba de un menor de edad, pero aparentemente no es una posición que se pueda sostener, por lo que están expuestos a recibir condenas que pueden estar entre 11 y 15 años de prisión.
Una ausencia que puede afectar el juicio
Los hechos narrados ocurrieron hace casi cinco años, entre mayo y septiembre de 2021 y, según declara la policía, fue la madre quien descubrió la relación de los adultos con su hijo al ver los mensajes en el teléfono, dispositivo que constituye una de las principales fuentes de evidencia para el juicio.
El problema ahora es que el joven se encuentra desaparecido y es el principal testigo. El fiscal solicitó un aplazamiento de la vista oral, prevista para el 26 de enero, pero ya el tribunal le informó que no será posible y que en la misma deberán comparecer los peritos, la madre de la víctima y los tres acusados.
Un caso en Asturias que termina en una condena de 15 años
Hubo otro caso ese mismo año, entre septiembre y noviembre de 2021, que involucró a un docente y a tres niñas de 11, pero en la Comunidad de Asturias.
Se trata de un profesor de lengua asturiana de 65 años, asignado a un curso de sexto de primaria en un centro público de Educación Básica.
De acuerdo con testigos y el testimonio de las víctimas, las niñas fueron sometidas durante el período antes mencionado a contactos libidinosos, de forma continua, causándoles distintos grados de perturbación.
Los contactos, según los jueces, se produjeron al menos dos veces con cada menor.
El profesor fue condenado a 15 años de cárcel y a libertad vigilada una vez que se cumpla la sentencia.
También deberá pagar 5.000 euros a una de las familias de las víctimas, no podrá acceder a ningún trabajo que lo ponga en contacto con menores de edad y, durante los próximos 10 años, deberá mantenerse 300 metros alejado de las víctimas.
Son apenas dos casos que se hacen públicos y son llevados a la justicia, apenas la punta del iceberg, si tenemos en cuenta los números aportados por el Ministerio de Juventud e Infancia.
