Gracias a la colaboración de los ciudadanos de Zamora, la Policía Municipal de la capital logró la identificación de dos menores de 15 años de edad como presuntos autores de varias pintadas recientes realizadas la muralla de la ciudad, además de en otros puntos de la misma. El primer aviso se recibió después de una llamada ciudadana que alertaba de la presencia de varios menores realizando pintadas en la calle Valderrey, hacia donde se desplazaron de inmediato los agentes y localizaron grafitis hechos recientemente, todavía con olor a pintura, en el número 18 de la calle Remedios.
Las características de estas pintadas coincidía con las que se habían descrito en la llamada de alerta, por lo que se procedió a la identificación de dos menores, que reconocieron los hechos. Tras esto, los padre de uno y otro fueron informados y se tramitó una denuncia administrativa por infracción de la ordenanza municipal de Convivencia Ciudadana.
Pero no quedó la cosa ahí. Poco después se recibió una nueva llamada que alertaba de la aparición de pintadas de color rojo en la calle La Vega, a la altura del número 4, en la zona de la muralla de la ciudad y cerca de un desprendimiento que se encuentra balizado. La persona que llamó a la policía comentó que las pintadas apuntaban a ser recientes ya que era habitual que pasase por la zona y no las había visto hasta ese momento. Preguntados los dos menores sobre estas pintadas, también reconocieron su autoría.
Se intensifica la vigilancia
Desde hace varias semanas la Policía Municipal de Zamora mantiene una vigilancia especial debido al incremento de pintadas vandálicas en diferentes puntos de la ciudad. En especial preocupan los daños que se ocasionan en bienes situados en el Casco Antiguo. En este caso, las pintadas en la muralla fueron calificadas como un nuevo atentado contra el patrimonio histórico, si bien ya han sido eliminadas gracias a la rápida intervención del servicio municipal de limpieza.
Desde el Ayuntamiento de la ciudad se ha destacado, una vez más, la importancia de la colaboración de los ciudadanos como la herramienta más eficaz para detectar e intervenir con rapidez ante este tipo de actos. Las autoridades señalaron que, aunque estos hechos en primer lugar se tramita como sanción administrativa, si se logra acreditar que las pintadas en la muralla constituyen un atentando contra el patrimonio, las consecuencias legales podrían ser mucho más graves, con sanciones económicas que superan con creces las prevista en la vía administrativa.
En cuanto a la instalación de cámaras de vigilancia, la Policía Municipal de Zamora insiste es que no son la solución a este problema, tanto por las limitaciones legales (su uso está destinado sobre todo al control del tráfico), como por su eficacia limitada. Por ello se anima a la ciudadanía a que colabore, puesto que una llamada permite que se haga una intervención policial casi inmediata, tal y como ocurrió en este último caso.
Pintadas homófobas en un mural homenaje a Lorca
En esta ocasión el acto vandálico se realizó sobre el mural en el que se muestra una imagen García Lorca junto a unos versos alusivos al río, unas barcas y la cúpula de la Catedral de Zamora. Las pintadas, en color negro, aparecieron el domingo en esta zona turística del caso antiguo de Zamora con vistas al Río Duero y el mismo día fueron eliminadas por el servicio de Limpieza y el autor del mural, el pintor Carlos Adeva. Este acudió a ayudar en las labores de limpieza al ser avisado por parte del Ayuntamiento y pudo recomponer la imagen de Lorca.
