El mundo parece estar entrando en una nueva etapa política y económica, donde las potencias y los mercados se están reacomodando y cualquier estrategia equivocada puede afectar negativamente a países y continentes, como en el caso de Europa, durante las siguientes décadas.
Es en ese contexto confuso, donde Estados Unidos, Rusia y China vuelven a tomar un protagonismo agresivo, que la Unión Europea intenta establecer acuerdos internacionales importantes como el de Mercosur. Un acuerdo que tanta resistencia ha generado entre productores agrícolas europeos, y aprobado a pesar del voto en contra de Francia, Austria, Hungría, Irlanda y Polonia.
La reunión con los agricultores de Cataluña
En España tampoco han faltado las protestas de los productores agrícolas, sobre todo en comunidades como Galicia y Cataluña, por considerarlo perjudicial e injusto para los agricultores europeos. Y todo ello aunque se estén sentando las bases para un mercado de casi 700 millones de habitantes.
En Cataluña, el conseller catalán de Agricultura, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, anunció el domingo 11 que la Generalitat convocará esta semana una reunión con todas las organizaciones agrarias. Se trataría de buscar entre todos medidas y acciones que sirvan para reducir el impacto negativo que podría tener en este sector el acuerdo con Mercosur.
El conseller también anunció una reunión entre el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y representantes de este sector, para llevar y defender ante el Gobierno una propuesta en la que todos estén de acuerdo.
Ya existen algunos puntos de convergencia entre los productores y la Generalitat, establecidos en la reunión que Ordeig sostuvo con representantes de los agricultores en Bàscara (Girona), hace algunos días, y donde se planteó la necesidad de un diálogo para discutir cada una de las exigencias de los agricultores.
Lo que se espera de la mesa de diálogo
En la mesa de diálogo se escucharán los problemas y alternativas propuestas por los representantes de los productores agrícolas, como la implementación de reglas similares para los productores de Mercosur y la UE, ampliar los recursos de la PAC (Política Agraria Común), o crear un fondo adicional para dar apoyo financiero a los productores que se vean más afectados.
El conseller anunció también que en febrero se elegirá un Consejo Agrario en el que espera estén representadas todas las organizaciones y otras medidas para favorecer la producción en Cataluña, como mejorar el etiquetado o dar un nuevo impulso a la política de consumo de productos de proximidad.
También habló de la necesidad de mejorar la partida presupuestaria agrícola en los nuevos presupuestos para 2026, y de un fondo adicional de 1,5 millones de euros para la campaña contra la dermatosis nodular contagiosa, que viene afectando a la industria ganadera.
Los pasos a seguir
Con estas reuniones entre agricultores y representantes del gobierno catalán, Ordeig espera que se levanten los cortes de carretera, y que los productores sometan a discusión en asambleas de productores las propuestas que salgan de la mesa de diálogo.
El conseller ha invitado a los agricultores que continúan protestando a “hacer un frente común y ceder juntos”, pero es probable que este conflicto continúe en 2026, como en otros países de Europa donde los productores no están contentos con el acuerdo con Mercosur.
España y Mercosur
El temor de los agricultores españoles no es infundado: los dos principales países de Mercosur, Brasil y Argentina, tienen un poderoso sector exportador de materias primas que puede afectar seriamente a los productores españoles. Por cierto, España ya es el segundo país de la UE que más importa de este mercado.
España exporta actualmente a Mercosur alrededor de 463 millones de euros en diferentes productos, mientras importa de esta región 4.118 millones, un desequilibrio que este nuevo acuerdo probablemente no va a cambiar.
