El salario mínimo interprofesional, SMI, es el importe mínimo legal que se puede pagar a un trabajador en España. Actualmente el SMI es de 14 pagas anuales de 1.184 euros y se supone que ningún trabajador debe recibir pagos menores al que hemos mencionado, aunque sabemos también que esto no siempre sucede.
El salario mínimo se ha incrementado en un 61% desde 2018, y en la actualidad beneficia a cerca de 2,5 millones de personas En este sentido, decimos que los beneficia porque este es el límite legal de lo que pueden pagarles, y lo que sigue deberían ser aumentos y ganancias.
Un nuevo aumento para 2026
La vicepresidenta del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha propuesto este miércoles 7 de enero aumentar el salario mínimo interprofesional en un 3,1%, con lo que pasaría de 1.184 euros a 1.221 euros al mes en 14 pagas. Con este aumento, el SMI seguiría sin tributar el IRPF.
También existe otra propuesta de aumentarlo en un 4,7%, pero en este caso sí que le correspondería tributar el IRPF.
Con el aumento del 3,1%, si se aprueba, los trabajadores pasarán a ganar 37 euros mensuales adicionales, tal y como lo ha explicado el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, que también ha informado que esta propuesta sigue las recomendaciones aportadas por el comité de expertos que está asesorando al gobierno en torno a este tema.
Los sindicatos y las patronales
La propuesta se ha presentado a la patronal y a los sindicatos, que se han comprometido a analizarla, aunque hay claras señales de que tanto la CGT y los Consejos Obreros, como los empresarios, estarían dispuestos a apoyarla. Y ello a pesar de que se sabe que la propuesta de estos últimos inicialmente había sido de aumentar el SMI en un 1,5%.
Un aumento del 3,1% compensaría la pérdida de la capacidad adquisitiva causada por la inflación, que en 2025 fue de un 2,9%. Y de aprobarse, el aumento será retroactivo, a partir del 1 de enero de este año.
Para lograr el apoyo del sector empresarial a este acuerdo, el ministerio de Trabajo aceptó negociar con el gobierno una “relajación de las reglas de desindexación del SMI en los contratos públicos”.
Sin embargo, poco después de haberse anunciado este aumento, para el que parece haber consenso, Yolanda Díaz enfrió un poco los ánimos al indicar que “hay una discrepancia con el Partido Socialista” en torno al tema de la desindexación.
Pero no duda de que el aumento será aprobado en el Consejo de Ministros, y que el beneficio llegará pronto para cerca de 2,5 millones de trabajadores.
El siguiente paso
El ministerio de Trabajo debe confirmar con Hacienda que este aumento no obligará a los trabajadores con SMI a tributar el IRPF. Por otro lado, también habría que esperar por la confirmación por parte de los sectores sindicales y empresariales y llevar la propuesta al Consejo de Ministros.
Legalmente el Gobierno no está obligado a esperar por la posición de sindicatos y empresarios para decretar un aumento del salario mínimo interprofesional, y solo debe consultarlos, cosa que tradicionalmente hace.
Este año, mientras los empresarios intentaron limitar el aumento a un 1,5%, las organizaciones sindicales abogaron por incrementos salariales de un 7,5%. El aumento de un 3,1% parece ser una solución intermedia y favorable para todos los interesados.
Pérez Rey también señaló que “el SMI es seguramente la norma o la secuencia reformadora que ha llevado este gobierno de más éxito de todas”, y afirmó que el salario mínimo sigue siendo “el principal antídoto contra la desigualdad”.
