Desde el arranque del nuevo año, hay una nueva actualización de las tarifas postales que afectará a millones de usuarios de Correos en España. El cambio más destacado será el del aumento del precio del sello para la carta nacional ordinaria, que subirá siete céntimos (de 0,89 a 0,96). Se trata del producto más utilizado dentro del Servicio Postal Universal y, por lo tanto, el que mayor impacto tendrá entre los ciudadanos y las pequeñas empresas.
Según Correos, este incremento tiene un motivo y no es otro que la necesidad de ajustar de forma progresiva los precios a los costes reales del servicio y garantizar la calidad, sostenibilidad y eficiencia del sistema postal en un contexto marcado por la inflación, el aumento de los costes operativos y la caída estructural del volumen de cartas. De acuerdo a la compañía pública, el objetivo no es solo el de cubrir gastos, también asegurar que el servicio siga siendo accesible y fiable en todo el territorio.
El nuevo precio se aplicará a las cartas y tarjetas postales nacionales ordinarias con un peso de hasta 20 gramos, que son las que forman la base del tráfico postal tradicional. Aunque el envío de correspondencia ha perdido peso frente a la digitalización, sigue siendo esencial para notificaciones administrativas, comunicaciones oficiales y determinados usos comerciales y personales.
Un incremento necesario para sostener Correos
Desde Correos se señala que esta subida se encuentra dentro de una estrategia de adaptación gradual y no responde a una decisión aislada. El Servicio Postal Universal obliga a la empresa a garantizar la recogida, transporte y entrega de envíos postales en todo el país con precios asequibles y condiciones homogéneas, lo que conlleva un coste elevado, sobre todo en zonas rurales o de baja densidad de población.
Correos reconoce que los costes estructurales han subido de forma significativa en los últimos años. Así, factores como en encarecimiento de la energía, el combustible, los salarios y el mantenimiento de infraestructuras logísticas han presionado las cuentas de la empresa. A ello hay que añadir el descenso continuado del volumen de cartas, lo que reduce los ingresos tradicionales del servicio.
Con esta actualización, aseguran desde la dirección del organismo, se busca preservar la viabilidad del sistema sin tener que renunciar a los principios de equidad territorial. Mantener una red que llegue a todos los rincones del país implica asumir costes que no siempre se compensan con la demanda, por lo que el ajuste de precios se considera una herramienta necesaria.
El correo internacional también sube
El incremento de tarifas no se limitará al ámbito nacional, ya que las cartas y tarjetas postales internacionales también verán encarecido su franqueo en este 2026. En el caso de los envíos con destino a otro país europeo, el precio pasa de 1,85 a los 2 euros. Para los envíos a países como Estados Unidos, Japón, Canadá, Australia o Nueva Zelanda, el coste es de 2,65 euros. En otros destinos internacionales el precio sube a 2,10 euros.
El protagonismo de la paquetería y su aumento de precio
Además del Servicio Postal Universal, Correos destaca otro de sus grandes pilares: la paquetería nacional e internacional, un sector en el que ha crecido gracias al comercio electrónico. Para este 2026 se espera un incremento medio de tarifas de 3%, según la evolución de los costes logísticos.
Para Correos, la paquetería es clave para el futuro y uno de sus grandes vías para compensar la caída del correo tal y como lo hemos conocido hasta la fecha.
