Alguna vez habremos escuchado la afirmación de que el ser humano es el único animal que toma leche de otros animales; pues no es cierto, existen otros casos demostrados y es además una tontería, porque somos omnívoros. Es decir, tomamos leche, carne, huevos y otras partes del cuerpo de muchos animales, así como frutos, raíces, tallos tiernos, flores y hojas de cientos de plantas.
Hubo una época en nuestra evolución en la que incluso nos comíamos entre nosotros, aunque seguramente no tendría por qué ser si había huevos de aves disponibles. Y es precisamente el tema de comer huevos algo que siempre nos ha parecido delicioso, y cuyo consumo ha estado sometido a discusión, sobre si es saludable o no, desde hace varias décadas.
De héroe a villano, y de villano a héroe nuevamente
Hace más de medio siglo, un huevo crudo antes del desayuno era fundamental para desarrollar musculatura, y si al huevo crudo agregábamos vino, teníamos la fórmula para vivir para siempre, o casi. Y consumir un par de huevos fritos cada mañana era parte de un desayuno perfecto.
Algo pasó en los 70 del siglo pasado que hizo que el huevo comenzase a ser mal visto y se limitara su consumo semanal: más de tres era adelantar la muerte por alguna enfermedad cardiaca.
Y ahora la tendencia ha vuelto a cambiar, o quizás ya murieron los científicos que lo adversaban, y los huevos vuelven a estar en alza.
En torno al regreso del huevo al primer plano, ha hablado un joven investigador español que se está destacando en el campo de la nutrición, en el podcast Fit Generation Nutrición. De acuerdo con este investigador, “hay estudios que demuestran que el consumo de huevo se asocia a menor mortalidad”.
Pero hay que tener cuidado con esta afirmación, pues se trata de los aportes o perjuicios del huevo contrastados con otros alimentos, como las carnes procesadas o las legumbres, o en estudios que se realizan con personas que ya tenían problemas con el colesterol, previos al consumo de huevos en diferentes pruebas.
Para López, la percepción de que el consumo de huevo reduce la mortalidad se relaciona con el hecho de que las personas que desayunan con huevo también reducen el consumo de azúcar y de bollería, por lo que la vida más larga sería resultado de una dieta más saludable.
El huevo: sin conclusiones definitivas
López señala como una de las razones de que dos estudios sobre este alimento puedan dar resultados completamente opuestos, al hecho de que “el efecto del colesterol dietético sobre el colesterol sanguíneo no es lineal”.
En otras palabras, comer más o menos huevos no se reflejará de inmediato en nuestro porcentaje de colesterol en la sangre.
El huevo también se ha beneficiado del hecho de estar incluido en la dieta mediterránea, tan alabada en los últimos años. En efecto, el huevo quedó incluido en el estudio Predimed, que consagró la dieta mediterránea, pero los beneficios no se pueden atribuir a un alimento en particular sino a la dieta en general.
Para Miguel López, dietista-nutricionista y profesor de la Universidad Francisco de Vitoria, habría que hacer un estudio comparando dos dietas que sean casi exactas, y donde la única variación consista en si se consume un huevo o no.
Mientras tanto, para quienes somos aficionados al huevo, es la oportunidad de consumir más este alimento sin sentirnos culpables, y aprovechar los beneficios, entre los que se mencionan: su aporte de proteína de alto valor biológico, de vitaminas A, B y D, de minerales como fósforo y zinc, y de colina, un nutriente orgánico esencial para el buen funcionamiento del cerebro y del hígado.
