Casi media docena de tiendas virtuales controlan buena parte del comercio mundial de ropa, juguetes, bisuterías y otros artículos, partiendo desde diferentes puntos logísticos para abarcar casi todos los continentes. Su arma de penetración son los bajos precios y la capacidad de llevar el pedido hasta nuestros hogares, sin importar dónde nos encontremos.
Hay fuertes debates sobre estas grandes tiendas, como Amazon, Temu o Shein, que giran en torno al modo como están afectando las industrias y los comercios locales, o en cómo afectan los ingresos fiscales de las naciones. Sin embargo, ahora se ha abierto un nuevo frente, al menos en Europa, relacionado con la calidad de los productos que venden.
Un estudio preocupante donde han participado 4 países europeos
La Organización de Consumidores y Usuarios ha hecho público en España un estudio realizado por organizaciones similares a la OCU en Alemania, Bélgica, Dinamarca y Francia, que cuestiona seriamente la calidad y seguridad de una buena cantidad de productos de las tiendas digitales Shein y Temu. Las 4 asociaciones encontraron varias violaciones a normativas de la Comunidad Europea en más de un centenar de artículos evaluados. Se analizaron 162 artículos de los que 112 presentaron alguna clase de irregularidad: un 72% de los productos de Shein y un 65% de los de Temu.
Estamos hablando de juguetes para niños menores de 3 años, diferentes tipos de cargadores y bisutería. Uno de cada cuatro objetos analizados terminó calificado de “potencialmente peligroso”.
Cómo fue la investigación sobre Temu y Shein
El estudio se realizó escogiendo productos al azar, sin orientar la investigación hacia productos sospechosos, y sometiéndolos a pruebas eléctricas, químicas, mecánicas y de análisis de etiquetado. La respuesta rápida de ambas tiendas, apenas se hizo pública la investigación, fue retirar inmediatamente los productos de los catálogos. Hay que decir que no responden con la misma celeridad cuando es un consumidor particular quien hace la denuncia o la reclamación.
La OCU, a su vez, aprovechó para invitar a los consumidores a comprar productos hechos en Europa, que cumplan con las normativas.
Algunos ejemplos
Hay que empezar por hablar de los cargadores USB: de 54 cargadores sometidos a prueba solo 2 cumplieron con las normativas eléctricas de la UE. Se rompen fácilmente, no superan pruebas sencillas de caídas, y al menos 14 cargadores presentaron problemas de sobrecalentamiento, sobrepasando en algunos casos los 88° C, cuando el límite legal es 77° C.
Se analizaron 54 juguetes para niños menores de 3 años, que presentaron problemas con el etiquetado, piezas pequeñas fáciles de ingerir y presencia de sustancias nocivas. Considerando que se aproximan las fiestas navideñas y el Día de Reyes, este aspecto puede ser bastante inquietante. En collares y otras piezas de bisutería se detectó cadmio en cantidades superiores a las permitidas por el reglamento REACH (el reglamento de la Comunidad Europea que regula las sustancias químicas), en algunos casos hasta 8.500 veces por encima del límite.
El cadmio es carcinógeno y es muy fácil que el collar un niño se lo lleve a la boca.
Qué argumentan las tiendas
Hasta ahora, Temu no ha hecho ningún comentario sobre este informe, pero Shein sí se ha manifestado, indicando que ya retiró varios de los productos que aparecen allí, y que incluso ya había retirado algunos a raíz de análisis hechos por ellos mismos. También han señalado que sometieron a análisis varios de los productos que aparecen en el informe y que muchos superaron los controles de calidad, es decir, que obtuvieron un resultado diferente.
Sin embargo, reiteraron su interés en cooperar con las diferentes agencias, para saber por qué se producen estas diferencias en los resultados.
