Pasamos de tomar entre 24 y 36 fotografías por viaje, quizás un poco más si llevábamos varios rollos, a tomar cientos de fotos diarias, al menos cuando estamos de vacaciones. La revolución de las cámaras, cada vez más sofisticadas en los móviles, acabó en cierta forma con un aspecto único de las fotografías y con el valor de las postales fotográficas, que también servían como recuerdo.
A diario los principales monumentos de España son objeto de millones de fotografías hechas por turistas, visitantes y orgullosos residentes, desde todos los ángulos posibles y a diferentes horas del día y de la noche. Muchas de estas fotografías terminan en álbumes digitales, en basureros virtuales o utilizadas de forma comercial.
Cuando las fotos dejan de ser gratuitas y su utilización puede acarrear multas
Hace algunos años, muchos museos prohibían las fotografías de las obras de arte, pero con el tiempo la mayoría de las instituciones eliminaron esta restricción y, naturalmente, nunca existieron limitaciones para fotografiar el exterior de palacios, museos o esculturas expuestas en espacios exteriores.
Y sigue siendo así, a menos que vayamos a utilizar la imagen comercialmente, en cuyo caso es bueno saber que algunas instituciones cobran diferentes tarifas por usar sus imágenes. Además, que es necesario contar con su autorización para usarlas en campañas publicitarias, o con cualquier otro objetivo de carácter comercial.
Por ejemplo, si se van a utilizar imágenes del Museo Guggenheim, de Bilbao, o del Auditorio de Tenerife en folletos de turismo, catálogos, reportajes profesionales o como fondo en programas de influencers, hay que pagar. La tarifa del Auditorio de Tenerife para profesionales que realizan un reportaje va desde 1.500 euros por un día hasta 3.000 por tres, aunque existen descuentos para profesionales canarios.
La torre Eiffel de noche
No es algo exclusivo de España. En Francia, fotografiar la torre Eiffel de noche e intentar usar esa imagen de forma comercial implica un pago por utilizarla. Lo explica Laura Melón, una experta en propiedad intelectual:
“La iluminación de la torre Eiffel, que es bastante moderna, tiene propiedad intelectual, aunque la torre en sí misma está en dominio público porque es más antigua. Esto significa que por el día puedes hacer fotos sin fallos, pero por la noche deberás pagar, si quieres utilizar estas fotos con fines comerciales”.
Quiénes deben pagar por fotografiar un monumento
Melón agrega: “los monumentos y algunos edificios son obras intelectuales que en teoría no pueden fotografiarse libremente, lo que pasa es que en la mayoría de países tienen reconocida la libertad de panorama, una excepción que sí que permite fotografiar monumentos que están en la vía pública de forma permanente”.
Está claro que si las fotos son para nuestra red social, como parte de un viaje de vacaciones, no tenemos que pedir permiso ni pagar nada. Sin embargo, si las imágenes capturadas van utilizarse para un proyecto comercial o profesional, hay que averiguar primero si los espacios que vamos a utilizar están protegidos por alguna figura legal como la propiedad intelectual.
¿Quiénes deben hacer trámites previos antes de tomar imágenes o hacer vídeos en un monumento o espacio cultural o histórico? Influencers, periodistas, profesionales de marketing y en general todos los que realicen una actividad que pueda generar ganancias.
En el caso de imágenes tomadas sin intención comercial, pero después se quieren utilizar para este fin, hay que consultar con la institución que aparezca en estas imágenes. En el primer caso, los que saben de antemano que su producción es comercial o profesional, deben contactar con la administración de la institución, averiguar cuáles son las condiciones para trabajar allí, abonar el pago solicitado y solo entonces proceder a tomar las imágenes.
