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Confirmado por la ciencia: así afecta comer hamburguesas todos los días a tu cuerpo, tu mente y tu estado de ánimo

por Paco Magar
8 de octubre de 2025
Así afecta comer hamburguesas todos los días

Así afecta comer hamburguesas todos los días

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Sabemos que la comida rápida engorda rápidamente, favorece la malnutrición y crea las condiciones para la aparición de enfermedades crónicas como la diabetes, y esto haciéndolo una o dos veces por semana, lo que para algunos profesionales de la salud ya es de por sí demasiado. A pesar de las advertencias de médicos, organizaciones internacionales relacionadas con la salud y de investigadores, el deterioro en la “educación nutricional”, el saber comer de forma saludable, continúa en franco retroceso, y no es raro que cada vez haya más personas que comen con demasiada frecuencia comida chatarra.

¿Qué puede pasar si comemos hamburguesas todos los días?

Es una historia de película, o de documental, y aunque no es ficción sirve para ilustrar un futuro distópico para gran parte de los seres humanos si nos dejamos dominar por las dietas con alimentos súper procesados. Hablamos de Super Size Me, un documental independiente, realizado por Morgan Spurlock en 2004.

Spurlock se impuso un desafío: hacer todas sus comidas durante 30 días en restaurantes de la cadena McDonald, con lo que basó su dieta diaria en hamburguesas, patatas fritas y otros alimentos ultraprocesados que ofrece esta cadena, acompañados por gaseosas con exceso de azúcar, como suelen ser todas estas bebidas. Durante ese período, Spurlock no tomó agua ni consumió frutas, y limitó su ejercicio físico a 5.000 pasos diarios, para reproducir la conducta de una persona sedentaria promedio.

Al comenzar, el cineasta, de 32 años, pesaba 80 kilogramos y se encontraba en buenas condiciones físicas; dos semanas después vomitaba casi todos los días, y a los treinta días pesaba por encima de los 100 kilogramos. Su colesterol pasó de 168 a 230 y los médicos le pidieron que suspendiera el experimento, pues corría el riesgo de sufrir un paro cardiaco.

Las hamburguesas y nuestro cuerpo

Una dieta diaria donde el plato principal esté formado por una hamburguesa, una porción de patatas fritas y una gaseosa puede causar graves daños en nuestro sistema cardiovascular, en el hígado y afectar el funcionamiento del páncreas. El sodio y las grasas que contiene una sola hamburguesa constituye un fuerte ataque a las arterias, al engrosar las paredes y obliga a trabajar más al corazón, con lo que vamos preparando el camino a un infarto.

La grasa también afecta al hígado. Una investigación publicada recientemente por la Universidad de Carolina del Sur reveló que las personas que consumen con frecuencia comidas procesadas pueden desarrollar hígado graso no alcohólico. Por otro lado, el exceso de azúcares, presente no solo en la gaseosa, sino también en el pan y las patatas fritas, genera lo que se conoce como índice glucémico alto, y es una vía directa a una futura diabetes tipo II.

Las hamburguesas y nuestra mente

Otros efectos inesperados del experimento de Spurlock se produjeron en su mente: a las pocas semanas comenzó a sufrir cambios de humor, depresión severa y también de disfunción eréctil. Un estudio realizado en conjunto por la Universidad de Navarra y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria reveló que las personas que comen con frecuencia alimentos ultraprocesados tienen un 51% más de posibilidades de sufrir depresión.

La comida chatarra también altera la vida bacteriana en los intestinos, que es donde se produce el 90% de la serotonina, la llamada “hormona de la felicidad”. Y los azúcares y grasas de las hamburguesas, patatas y gaseosas pueden actuar como drogas en el cerebro, liberando dopamina, y haciendo que el cuerpo nos pida más comida ultraprocesada.

Lo que Spurlock acumuló en 30 días, más de 21 kilos, solo comiendo hamburguesas y sus acompañantes, tardó 14 meses en perderlo y aun así no logró recuperarse del todo. Morgan Spurlock murió de cáncer 20 años después, a los 53 años, en mayo de 2024. No lo mató este documental, pero seguramente tampoco lo ayudó.

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