La localidad de Abades despidió hoy a Rosa de Andrés, la mujer cuya desaparición fue denunciada el pasado mes de septiembre y sus restos fueron localizados dos meses después.
Con la asistencia de numerosos vecinos de Abades, localidad natal, y de La Higuera, donde tenía su domicilio, se desarrolló el funeral y posterior entierro. El féretro llegó a la iglesia a las cinco de la tarde, donde aguardaban numerosos vecinos y amigos de la familia.
En la ceremonia, celebrada en la iglesia parroquial de Abades, se vivieron momentos de dolor y consternación. Posteriormente, bajo una intermitente y fina lluvia, el cortejo fúnebre se trasladó hasta el cementerio de la localidad, donde los restos mortales recibieron cristiana sepultura.