El Naturpellet Segovia se encuentra a las puertas del ascenso. La plantilla que comanda Diego Gacimartín goza del privilegio de depender de sí misma, gracias a la regularidad arrolladora que avala su campeonato con 18 encuentros consecutivos sin conocer la derrota, y roza con la punta de los dedos la Primera División. Para consumarse el sueño blanquirrojo hace falta materializar al menos un punto mañana en el pabellón Parque Sureste del Rivas Futsal (18.00 horas). El desenlace de la liga regular determinará si son los segovianos o los malagueños de la UMA Antequera los que aterrizarán en la máxima categoría del fútbol sala de manera directa.
El aura de la euforia por rubricar la temporada por todo lo alto se encuentra diluído por toda la provincia y serán seis los autobuses que se desplacen hasta Rivas para alentar a los jugadores y ondear la bandera del Segovia Futsal. Las dimensiones del escenario madrileño obligan a no sobrepasar el número de 600 localidades, un aforo que se completó a principios de la semana. “Va a ser como si disputáramos el partido en casa. El pabellón rival se convertirá en un Perico pequeño. Es una pena que haya gente que no tenga sitio”, comenta Gacimartín.
En cuanto al Rivas, el técnico segoviano reconoce: “Es un equipo que no se juega nada -ya ha conseguido su objetivo: la permanencia-, salvo poder subir una posición en la clasificación. Compiten de manera intensa y nos van a exigir un alto nivel de concentración . Basan su juego con falso pívot y son pegajosos en defensa. Además, tienen de entrenador a David Ramos, que es un estratega, y manejará diferentes sistemas según transcurra el enfrentamiento; por lo que hemos trabajado diferentes situaciones”.
Para el último choque de la agenda liguera, Gacimartín cuenta con toda su plantilla. “Si no surge ninguna complicación de última hora, la convocatoria estará formada por los doce integrantes”, asegura; y subraya: “Son encuentros que ninguno se quiere perder”, subraya.
PALABRA DE CAPITÁN Por su parte, el capitán del Naturpellet, el guardameta Alberto, confía plenamente en el rendimiento del equipo: “No tengo dudas de que no fallaremos. La afición, el cuerpo técnico y los jugadores tenemos muchas ganas de estar en Primera División y ascender sería un premio a estos cuatro años que el club lleva trabajando”.
