La Gimnástica Segoviana sigue trabajando para cerrar a su nuevo técnico mientras el equipo volvió al trabajo en la jornada de ayer de nuevo a las órdenes de Ricardo de Andrés, quien dejó la puerta más que abierta para que pueda entrar el nuevo entrenador tras señalar después del partido ante el Rayo Cantabria que “cuanto antes llegue, más tiempo ganará”. Pero el club no quiere equivocarse, y sigue valorando todas las opciones. Para la jornada de hoy, de descanso para el equipo azulgrana, podría cerrarse.
Pero, más allá del cambio de técnico, que llegará, la llegada del ‘crudo’ invierno ha vuelto a poner en evidencia lo mal que le sienta el frío a un equipo en el que pueden cambiar sus futbolistas, pero no su idiosincrasia. Y ésta refleja que a la Segoviana los meses invernales le sientan muy mal, ya sea por lo cambios de ubicación de sus entrenamientos, porque el campo de La Albuera está en peores condiciones de las normales, o porque a la plantilla también le afecta en lo que a lesiones se refiere.
Aún está fresco en el recuerdo de los aficionados lo sucedido en la temporada pasada, cuando tras una primera vuelta más que buena, un horrible inicio de año cimentó el descenso de la Segoviana a la Segunda RFEF. Y existen otros ejemplos de años anteriores en los que el equipo azulgrana ha experimentado un bajón de juego en los meses de enero y febrero, para volver a elevar su nivel con la llegada de la primavera.
Sólo la mitad de los puntos
Los números suelen marcar una tendencia, y los de la Segoviana en los meses de enero y febrero dejan constancia de los problemas que pasa el equipo para conseguir sacar adelante sus partidos. Así, el año pasado en Primera RFEF el conjunto azulgrana jugó siete partidos en esos dos meses, con un blance demoledor de un empate y seis derrotas, con cinco goles a favor y veintitrés en contra. Un punto sumado de veintiuno posibles metió al equipo en una dinámica de la que ya no pudo salir.
Todavía fueron peores los primeros meses del año en la Primera RFEF, cuando la Segoviana sólo logró un empate en siete partidos
Esa temporada en Primera RFEF fue la peor de largo de la Segoviana en el histórico de los últimos años, en los que el plantel ha mantenido una línea de regularidad por lo bajo. Así, en la campaña 23/24, la del último ascenso, el equipo logró en los dos primeros meses del año tres victorias, cuatro empates y una derrota, con nueve goles a favor y ocho en contra para sumar trece puntos de veinticuatro posibles.
Curiosamente, la cifra de nueve goles a favor y ocho en contra se3 repite en las dos campañas anteriores a la del ascenso. En el curso 22/23, la Segoviana logró entre enero y febrero tres victorias, tres empates y dos derrotas (12 de 24 puntos), mientras que en la 21/22 fueron dos triunfos, tres igualadas y dos partidos perdidos para sumar un total de 9 puntos de 18 posibles.
Es decir, la tendencia viene a reflejar que, en sus temporadas en la Segunda RFEF, la Gimnástica Segoviana ha sumado la mitad de los puntos en los dos primeros meses del año. De momento, en el transcurso de este mes de enero, el equipo gimnástico ha conseguido cuatro puntos de nueve posibles, manteniendo la tendencia de las campañas anteriores. Otra cosa es que este mal momento gimnástico esté siendo aprovechado por conjuntos como el Oviedo Vetusta para adquirir una ventaja en el liderato que todavía no es sustancial, y menos con toda la segunda vuelta por disputarse.
