La historia se repite ante la atenta mirada del monumento segoviano por excelencia. Nuevamente el grupo joven La Esteva fue ayer el anfitrión del festival joven Mariano San Romualdo ‘Silverio’, que este año ha contado como invitado especial con el grupo gallego Xirandola, procedentes de Bandeira, La Coruña.
Con este festival se cierra la vigésimo novena edición de Folk Segovia, en una tarde poco calurosa pero apacible para que dos grupos jóvenes de folklore deleitasen a un público numeroso que ayer se acercó a la plaza del Azoguejo.
Por un lado La Esteva y por otro Xirandola, dos formaciones con una larga tradición a sus espaldas para demostrar en este último día del festival que las raíces folklóricas de cada comarca marcan un legado.
El grupo joven La Esteva mostró un repertorio de diversas danzas, como el baile de rueda, bailes rituales, bailes de hombros o colectivos, acompañados de los instrumentos más tradicionales como la guitarra, el laúd, la bandurria, la dulzaina, el tambor, el almirez o las castañuelas.
Se trata de un grupo formado por estudiantes con edades comprendidas entre los 14 y los 16 años, con una gran afición al folklore desde su niñez.
Al mismo tiempo, el grupo de baile tradicional gallego cuenta actualmente con 110 componentes, distribuidos en las distintas categorías según la edad. Cuenta con escuela de baile, pandereta y música tradicional y además realiza paralelamente trabajos de investigación sobre el traje y el folklore gallego. Las piezas que componían su repertorio fueron recogidas en las distintas comarcas gallegas (Comarca del Deza, de Tabeirós, Baixo Miño, Xinzo de Limia, Noya, etc.).
Ya es casi una norma en Folk Segovia, el que se presenten novedades discográficas que todos los años se producen en la música folk. Este año ha sido el caso de Luar Na Lubre, Los hermanos Cubero, Anhinojo Fok y Blanca Altable y Chuchi o la exposición ‘Y la palabra se hizo música’, de Fernando González en la Alhóndiga.
