La Alianza por la Unidad del Campo, formada por Upa y Coag, aseguró ayer que la recolección de girasol en Castilla y León ha arrancado con unas previsiones de producción y de rendimiento “bastante mediocres”.
La falta de precipitaciones desde finales del mes de abril ha determinado, según reflejan en un comunicado, que “miles de hectáreas de esta oleaginosa a duras penas haya podido terminar el ciclo vegetativo, teniendo además en cuenta que ha habido una muy escasa densidad de plantas al tener una nascencia deficitaria”.
Según las estimaciones de Upa y Coag, los rendimientos medios en Castilla y León se aproximan a los 800 kilos por hectárea, existiendo grandes diferencias de producción entre parcelas de secano. La provincia con mayor producción es Burgos con 63.000 toneladas, seguida de Palencia con 51.500 toneladas, Valladolid (40.600), Soria (29.000), Segovia (23.000), Zamora (14.000), León (9.500), Salamanca (8.300) y Ávila (3.800).
Respecto a la superficie, los datos que maneja la Alianza por la Unidad del Campo apuntan a que ha habido 305.000 hectáreas sembradas convirtiéndose en la campaña con más superficie de los últimos años. Este dato contrasta con los rendimientos tan bajos en tierras de secano debido a la desigualdad en la nascencia del cultivo y posteriormente a su deficiente desarrollo.
La estimación de producción a nivel global de Castilla y León que realizan es similar a la de la campaña pasada, si bien recuerdan que en 2011 hubo 42.000 hectáreas sembradas menos, por lo que los rendimientos en tierras de secano en la campaña actual, la 2012, serán sensiblemente inferiores. En las parcelas de regadíos, auguran que los rendimientos serán satisfactorios. “La campaña de recolección se encuentra en su fase inicial, entrando las máquinas en las parcelas con variedades más tempranas y de peores rendimientos”, concluyen.
