El presidente de la Junta ofreció el «coraje» de los poderes públicos a los empresarios de la Comunidad, a los que también les transmitió: «No estamos acobardados». Herrera apeló al «optimismo de la oportunidad» en unos momentos de dificultad, en los que el principal riesgo del país es la «paralización y la inacción ante una espiral de pesimismo» y miedo por la evolución de las magnitudes macroeconómicas. Por ello, urgió la unión y armonización fiscal, política y mercantil de la Europa del euro.
Asimismo, expuso que los poderes públicos saben lo que tiene que hacer. «Sabemos bien claro lo que tenemos que aprender, lo que tenemos que rectificar, queremos cambiar, queremos sobrevivir con vosotros», indicó en la inauguración de la jornada ‘Cambiando para sobrevivir’, de la Asociación Empresa Familiar de Castilla y León.
En ese sentido, Herrera pidió responsabilidad al empresariado por tener un papel determinante e insustituible y les recordó que pueden contribuir desde un plano personal e individual a superar esta situación de «objetiva dificultad». «No nos dejemos vencer por el pesimismo», apostilló.
Confesó ser un convencido de Europa y recalcó que el «campo de juego y ámbito natural de España es el comunitario». Aseguró que la eurozona demuestra cada día que es un proyecto inacabado, que los países no saben construir y que está muy lejos de ser una unión «política, mercantil, bancaria, fiscal», que dé cohesión y sentido.
Armonización fiscal
Aseguró que es necesaria la armonización fiscal con Europa para acabar con la competencia entre estados o comunidades, ya que recordó que Castilla y León sufre los efectos de las autonomías que hace un uso discriminatorio de derechos históricos, en relación a las ‘vacaciones fiscales vascas’.
Ante el «pesimismo existencial», apostó con vehemencia por reconocer el potencial de la Comunidad, como el sistema educativo, cuyos resultados han respaldado los dos últimos informes Pisa. «Es algo en lo que somos diferentes, somos mejores, coño, hay que reconocerlo y decirlo», exclamó. «El sistema educativo es un sistema sólido, completo, al que estamos dedicando 2.000 millones al año y no puede ser un sistema aislado de los grandes objetivos de comunidad», agregó.
Destacó que nuestros jóvenes tienen un nivel formativo superior al de los alemanes gracias al sistema público, al equilibrio con la educación concertada y privada y a las familias que no perciben las aulas como aparcaderos de sus hijos. Indicó que esta competencia exige un «enorme esfuerzo», ya que representa el 20%o del presupuesto regional, y recordó que los presupuestos de este año mantienen el 3% para I+D+i.
Expuso cinco líneas de trabajo de su Gobierno tras escuchar al presidente de la Empresa Familiar, Gerardo Gutiérrez, quien a su juicio no hizo un «discurso confortable». Defendió el papel de los políticos y lamentó que sean considerados como el principal problema. También, defendió la política fiscal de su Gobierno, que mantiene la rebaja del 99% del impuesto de sucesiones y donaciones y que aplica desde marzo el ‘céntimo sanitario’. Herrera lamentó el «chorreo» que ha generado y pidió a la empresa familiar una crítica «razonable» y que lo analice de forma equilibrada.
