Ayer, en el pabellón Pedro Delgado, los más de trescientos chavales que participan en el primer torneo de Navidad del Caja Segovia , y los más de dos mil espectadores que pagaron su buen dinero para ver un espectáculo deportivo, tuvieron la ocasión de ver un gran partido de fútbol sala. Cierto es que su equipo perdió el partido, no sin cierta polémica, pero a buen seguro que muy pocos salieron defraudados, porque rentabilizaron con creces el precio de la entrada.
Llegaba ElPozo a Segovia con la vitola de equipo intratable, y el quinteto que puso Duda en liza, con Rafa, Kike, Miguelín, Esquerdinha y Dani Salgado, era para impresionar a cualquiera… menos a este Caja Segovia repleto de gigantescos enanos. Para contrarrestar a este equipo extraordinariamente ofensivo, Jesús Velasco colocó a Cidao, Tobe, Antoñito, Borja y Sergio, lo que venía a dejar claro que, mientras el líder apostaba por el ataque, el cuarto clasificado lo hacía por tener el balón. Y la partida fue dominada por el Caja Segovia, quizá no de forma tan clara (en cuanto a ocasiones de gol se refiere) en la primera parte, pero sí tras el descanso.
En los primeros veinte minutos el equipo visitante dependió en exceso de Kike. Tanto fue así que, con el capitán de ElPozo en la cancha, su equipo no podía apretar en la presión, ya que la velocidad de circulación del Caja superaba la intensidad defensiva del cuadro pimentonero. Sin embargo, en cuanto saltaban a la cancha jugadores como Grello, Adri o Bebe, el Caja sufría en la salida del balón, lo que no quiere decir que no consiguiera en varias ocasiones llegar con claridad a la meta de Rafa, que lo paró todo, todo y todo, menos un remate cercano de Murga, que culminó un eléctrico contragolpe local marcando el 1-0.
El tanto puso justicia en el marcador, ya que el equipo de casa jugaba mejor que un ElPozo que en ocasiones sorprendía con su movilidad, pero que no lograba superar del todo a la defensa segoviana. Sin embargo, la justicia en este encuentro duró exactamente dos minutos, los que tardó Dani Salgado en empatar el partido tras una acción mal defendida en la banda, que terminó con el pívot visitante marcando el empate con Cidao dos metros fuera de la portería.
Víctor, que se doctoró como jugador de Primera División en la tarde de ayer, obligó a Rafa a realizar una gran intervención tras una acción llena de desparpajo. Poco después, Adri, otro de los jóvenes que apuntan alto, se encontró con el poste en su remate ante Cidao.
Al descanso se llegó con empate a un gol, y los aplausos del respetable, que se tornaron en ovaciones cuando el Caja salió en el segundo tiempo en un plan tan dominador que en los primeros cuatro minutos de reanudación dispuso de otras tantas claras ocasiones para marcar el segundo. Rafa le rechazó un remate clarísimo a Borja, y Kike sacó bajo los palos un lanzamiento de David que ya había superado al portero visitante, que también terminó desesperando a Murga y Víctor, desviando sus disparos cuando ya se cantaba el gol.
El Caja era tan superior a ElPozo en esos momentos que resultaba casi inverosímil que el 1-1 fuera el resultado que campeaba en el electrónico. El conjunto murciano se veía en algunas ocasiones tan superado que debía cometer faltas claras para frenar los ataques segovianos. Y fue en ese punto donde los árbitros comenzaron a arrimar el “ascua” de la victoria a la “sardina” visitante, porque dos clarísimas entradas por detrás y sin intención de jugar la pelota por parte de Grello y Adri se quedaron sin más sanción que la tarjeta amarilla, y ElPozo cometió muchas más faltas de las cinco que les señalaron los árbitros en este segundo período.
ElPozo, que sólo lograba amenazar en ataque cuando el Caja se tomaba un respiro, vio el cielo abierto cuando, a dos minutos para el final y con el portero-jugador en la cancha, los colegiados señalaron una mano de Tobe dentro del área local. La mano fue, pero no pudo ser más involuntaria, y tuvo además doble castigo, ya que el cierre local vio la segunda amarilla por esa acción. Esquerdinha se encontró con Cidao en su remate, pero el balón se le quedó limpio para que marcara el 1-2 que no hizo en absoluto justicia a lo acontecido sobre el parquet.
El choque dejó una clara conclusión: El descaro es gratis, pero el gol se paga. Ayer, con descaro, el Caja fue mejor que ElPozo. Pero los equipos grandes lo son, en primer lugar porque tienen grandes jugadores, y en segundo término porque, cuando están contra las cuerdas, siempre aparece algo, o alguien, que les saca del apuro. Ayer fueron su portero Rafa… y quizá dos señores vestidos de verde.
