Dos décadas de ilusión renovada. Así hay que contar la historia del Santana: el sueño de dos hermanos que querían abrir un bar que ofreciera lo que a ellos les gustaría encontrar. Un lugar de encuentro, con bebida, música, amigos, mezcla de gente, juntos pero no revueltos. O sí, pero en armonía.
Pocos confiaban en la aventura del Santana, que un mes de enero de 1992 abría en un extremo de la calle de los bares donde antes estaba el Marbella. Ellos mismos cuentan que el comienzo fue muy difícil. Esta calle tan popular no vivía su mejor momento y eran pocos los parroquianos fieles.
Sin renunciar al tapeo pero con la música, principalmente rock, como sello de identidad, el Santana fue abriéndose un hueco en la ciudad. A base de imaginación, de reinventarse, es hoy un referente de la música en directo pero también de lugar de eventos culturales: exposiciones, presentación de libros, etc.
Por el Santana han pasado centenares de artistas nacionales e internacionales, con hitos históricos como el concierto grabado en directo de Paul Collins, o la presencia del ex de los Rolling Mike Tylor pero también la oportunidad para grupos de la provincia.
El Santana ha sido germen de una promotora musical que ha traído a otras salas de Segovia grandes conciertos, incluso en las fiestas de la ciudad.
El negocio además se ha ampliado en la última década. Primero fue el Hostal Fornos, justo enfrente del bar, en el año 2000, y más recientemente el Santana Hotel Restaurante, en Parque Robledo, donde la música sigue siendo un ingrediente a mayores, marca de la casa.