La consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, dejó claro ayer que el ‘céntimo sanitario’ «no va a tener marcha atrás», aunque mantuvo abierta la puerta de la negociación. «Siempre se puede hacer algo», dijo. Del Olmo trasladó esta postura junto con el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Antonio Silván, tras anunciar que hoy mantendrán una reunión con responsables del sector transportista, para «escuchar» sus demandas y posición sobre el Impuesto que grava la venta minorista de hidrocarburos.
Asimismo, la consejera de Hacienda indicó que para modificar este impuesto, que forma parte del Proyecto de Ley de Medidas Tributarias, Administrativas y Financieras, es necesario el pronunciamiento del Consejo de Gobierno ya que precisó que una decisión que afecta a los ingresos de la Comunidad debe ser «colegiada». Por ello, señaló que están abiertos a negociar y a escuchar los problemas de transportistas y de las estaciones de servicio, pero replicó que 2012 será un «año malo y los hospitales tienen que seguir funcionando».
No obstante, Del Olmo, que, junto con el consejero de Fomento, Antonio Silván, se reunió ayer con los transportistas de la comunidad, precisó que tienen «poco plazo» para que se apruebe el ‘céntimo sanitario’.
Los transportistas vieron «muy receptiva» a la Junta sobre la posibilidad de que se devuelva al sector a través de los impuestos la parte correspondiente al ‘céntimo sanitario’. Además, el Ejecutivo autonómico se comprometió a estudiar esta propuesta en el próximo Consejo de Gobierno.
El sector consiguió este compromiso durante la reunión en la que estuvieron once responsables de cinco organizaciones -Cetracal, Cyltra, Uniatrans, Cenadismer y Cecalbus-. En el encuentro, los transportistas advirtieron a los responsables de la Junta de los efectos negativos que tendrá la implantación del ‘céntimo sanitario’ en Castilla y León sobre todo debido a la situación económica por la que atraviesan debido a la crisis y a la subida de los carburantes. Así lo explicó el presidente de la Federación de Transportistas de Castilla y León, Juan Luis Feltrero, quien insistió en que este nuevo tributo, que reportará a las arcas de la Comunidad 140 millones, es «discriminatorio» y provocará una reducción en la venta de combustible, ya que a su juicio los transportistas podría repostar en autonomías limítrofes que no cuentan con este tributo.
Por ello, Feltrero expuso que la única vía que aceptarán es el modelo de la Comunidad Valenciana, que devuelve a través de la declaración de impuestos la parte correspondiente al ‘céntimo sanitario’. A su juicio, la Junta se mostró «muy receptiva», incluso más de lo que el sector esperaba, por lo que confió en que en el próximo Consejo de Gobierno adopte esta decisión.
Menos gravosos
El portavoz del Grupo Popular de las Cortes regionales, Carlos Fernández Carriedo, reconoció que se trata de «un sacrificio» que «a la mayoría de los ciudadanos les gustaría no pagarlo». Sin embargo, argumentó que por contra se está renunciando al copago sanitario que se ha aplicado en otras comunidades. Además, citó la petición del PSOE del recargo sobre el IRPF o la recuperación del impuesto de sucesiones; «algo que no se ha hecho», argumentó.
Por último, sobre las medidas de ajuste dijo en Burgos que «merece la pena» hacer «esfuerzos y sacrificios» en Castilla y León para el control del déficit público y que serán «menos gravosos e importantes» que los que soportarán las administraciones y los ciudadanos en el resto de comunidades del país.
