Tras dos temporadas de gira por toda España, Verónica Forqué recaló ayer a la escena madrileña con la obra Shirley Valentine. Más de 150.000 espectadores han disfrutado ya de esta comedia, que refleja el despertar tardío de una mujer en plena crisis existencial.
Con este montaje, la actriz se enfrenta a su primer monólogo sobre el escenario, encarnando a una señora que vive en Liverpool y que es, solo en apariencia, igual a millones de amas de casa que tienen vidas similares y paralelas en cualquier país del mundo.
Forqué cuenta con más de 30 espectáculos teatrales a sus espaldas, sin embargo, esta vez tiene que enfrentarse sola al público para dar vida a este texto de Willy Rusell, versionado por Nacho Artime y bajo la dirección de Manuel Iborra.
«Es una enorme alegría tener oportunidad de interpretar un personaje así, hay muy pocos textos tan buenos como este para mujeres de mi edad», afirma la popular intérprete, quien ha protagonizado más de 50 películas a lo largo de su extensa carrera.
«Cuando pasamos de los 40, las ofertas son cada vez peores. Nos llaman para personajes muy sosos, porque la imagen que los hombres tienen de la mujer madura es muy pobre», señala.
«Casi siempre hacemos de madres pesadas, abnegadas o castradoras. Este personaje, sin embargo, es muy rico y está muy vivo, porque tiene muchísimas ganas de vivir». Shirley Valentine vive en un adosado en un típico barrio obrero de Liverpool. A través de un ingenioso recurso teatral vamos conociendo su mundo y su vida en una especie de confesiones que va compartiendo en total complicidad con el público y con la pared de su cocina.
«Es una gran obra, cuenta todo de manera muy ligera y con mucho sentido del humor, pero conmueve a la gente y describe el profundo deseo de un mujer de ser feliz. Shirley tiene 50 años y siente que la vida no se le puede haber acabado todavía», subraya.
Respecto a la postura de la protagonista frente al género masculino aclara: «no se trata de una feminista militante que odie a los hombres, pero a su marido le gusta que todo siga cada día siempre lo mismo y ella así no es feliz», apunta.
«Las mujeres de mi edad comprenden muy bien a este personaje y es bueno que los varones la entiendan también, porque si nosotras estamos más alegres, ellos también lo estarán».
Shirley Valentine se representa de miércoles a domingo en el Teatro Maravillas de Madrid.
