Con Kamui Kobayashi y Romain Grosjean marcando los mejores tiempos en la segunda jornada de entrenamientos oficiales de temporada de Fórmula 1 sobre el circuito de Mugello, en Ferrari la actividad en estos días está siendo frenética, a pesar de que ayer la estrella de la escudería italiana, Fernando Alonso, dio el relevo a su compañero Felipe Massa. Y es que el equipo de ‘Ill Cavallino Rampante’ considera los ensayos que concluyen hoy en su circuito como la última oportunidad para evitar otra temporada de pesadilla en la Fórmula Uno. Y teniendo en cuenta los resultados de las primeras pruebas del Mundial, salvo la sorprendente victoria en Malasia, parece que los italianos no consiguen dar con la tecla del ‘F2012’.
«Tenemos que hacer por fin un trabajo sensato. Hasta ahora no lo hemos hecho», advirtió el piloto español tras las primeras pruebas en las que marcó los mejores registros. El asturiano, ambicioso y con carácter ganador, es quinto en la clasificación general del Mundial, y por ello, no va a regatear esfuerzos para alcanzar a Red Bull y McLaren.
Para evitar nuevos fracasos y dar un salto hacia delante, Ferrari ha ordenado una revisión general de sus bólidos. Se montó un tubo de escape inédito y se modificó la partera trasera. Al final de los ensayos también habrá una nueva cubierta para el motor. Para la próxima carrera, el 13 de mayo en Barcelona, el monoplaza será mejorado, además, con un nuevo alerón delantero y otro suelo. «Lo único que cuenta es que mejoremos el conjunto», exigió Alonso, que quiere ya el título en su tercera temporada de rojo.
Pero el jefe de la escudería, Stefano Domenicali sabe lo largo que es el camino hacia la cumbre. «Esto es un proyecto a largo plazo», explicó el italiano.
A pesar de la confianza de los ‘tifosi’ que están abarrotando estos días el trazado en la Toscana, desde que en 2007, Kimi Kaikkönen logró por última vez un título de pilotos para Ferrari, seguido un año después por el de constructores, se suceden las decepciones. «La Fórmula Uno ha cambiado mucho en los últimos años y no siempre pudimos mantener el ritmo», opinó Domenicali.
La meta del mítico equipo es llegar fuertes a Europa, aunque a ello no beneficia tampoco la constante rumorología que habla de una salida casi inmediata de Felipe Massa del organigrama rojo.
