El alemán Nico Rosberg (Mercedes) logró ayer la primera ‘pole’ de su carrera en el GP de China, donde su escudería dio la sorpresa al completar la primera línea de la parrilla con Michael Schumacher, mientras que Fernando Alonso (Ferrari), líder del Mundial, partirá desde la novena posición.
Hacía 57 años que la marca germana no copaba las dos primeras plazas, concretamente desde el GP de Monza de 1955 con el pentacampeón Juan Manuel Fangio al frente. Este resultado confirma un nuevo logro de Ross Brawn, que en 2009 llevó al título a Jenson Button y ahora vuelve a irrumpir con fuerza en el Mundial.
Las innovaciones en el alerón delantero de su coche permitieron a Rosberg apuntarse una sólida ‘pole’ con un crono de 1:35.121, más de medio segundo por delante de Lewis Hamilton (McLaren), que finalizó segundo, pero saldrá séptimo debido a la sanción de cinco puestos que le impusieron los comisarios tras cambiar la caja de cambios de su monoplaza.
Dentro de este inicio de temporada marcado por la igualdad, la calificación dejó las sorprendentes actuaciones de Kamui Kobayashi (Sauber) y Kimi Räikkönen (Lotus), que partirán tercero y cuarto, respectivamente. Atrás quedó la tiranía de Red Bull, hasta el punto de que el vigente bicampeón, Sebastian Vettel, ni siquiera pudo acceder a la Q3 y saldrá undécimo.
Tampoco le fueron bien las cosas al español Fernando Alonso, que en cualquier caso ya había avisado de que, visto el rendimiento de su Ferrari, meterse en la Q3 ya era un éxito. El asturiano acabó noveno, mientras que Felipe Massa fue duodécimo.
Por su parte, HRT logró esquivar la regla del ‘107 por ciento’ y sus dos pilotos tomarán la salida en el circuito de Shanghai. Pedro Martínez de la Rosa, que superó a Narain Karthikeyan por más de medio segundo, tratará de plantar batalla a los pilotos de Marussia.
Alonso no ocultó que la aparición de la lluvia o «una carrera loca» son sus mejores opciones para lograr un buen resultado. «No podemos ocultar la realidad de que vamos a sufrir. Si llueve, todo puede pasar porque es una lotería, así que no tengo nada que perder».
«En la Q3 entré de milagro porque Vettel estuvo hasta el último minuto por unas pocas milésimas. Espero que el coche, que normalmente en carrera se comporta un poco mejor, lo haga también».
