Un día antes de que los ministros de Economía de la eurozona se reúnan para alcanzar un acuerdo político para las condiciones del rescate a la banca española, el titular alemán de Hacienda, Wolfgang Schaüble, señaló ayer que las ayudas directas a las entidades financieras patrias «no llegarán este año».
Según explicó, primero el Eurogrupo debe poner en funcionamiento «un supervisor bancario común eficiente, con participación del Banco Central Europeo (BCE)», y apuntó que este organismo «no entrará en funcionamiento en 2012». «No es realista», admitió.
Schaüble aseveró que el proceso a seguir ahora pasa por que el Eurogrupo reciba los informes del ministro de Economía español, Luis de Guindos, y de la troika sobre el estado de la negociación para aplicar lo pactado políticamente. Posteriormente, se pondrá en funcionamiento el mencionado supervisor bancario y después «se tiene que discutir cómo se podría hacer posible el acceso directo de los bancos a los fondos europeos de estabilidad», apuntó.
Por su parte, los ministros de Economía de la eurozona tienen hoy deberes, ya que intentarán alcanzar un compromiso para firmar a finales de este mes un memorándum que permita que las ayudas empiecen a llegar después del verano.
El contrato no incluirá la cifra final del préstamo porque el Eurogrupo quiere esperar al resultado de las cuatro auditorías sobre las necesidades de capital banco por banco. Únicamente se mencionará de nuevo el tope de 100.000 millones de euros que han prometido los socios de la eurozona para la banca española, según explicó un alto funcionario del Eurogrupo.
El borrador se negoció durante las últimas dos semanas en Madrid por las autoridades españolas y los expertos de la Comisión, el BCE y el FMI.