La tradición feria de San Andrés echó ayer domingo el cierre después de tres días de actividad en la que la maquinaria agrícola y los productos de alimentación y artesanía han protagonizado el certamen anual.
La mejora climática registrada ayer domingo favoreció la asistencia de público, que llenó la villa, especialmente durante toda la mañana. Tanto la Plaza Mayor como las calles adyacentes se llenaron de personas que recorrieron los numerosos puestos de venta de productos.
Los grandes tractores instalados en la Plaza porticada atrajeron la atención de pequeños y grandes, especialmente de profesionales vinculados al campo en una jornada en la que además se celebraban elecciones agrarias. También fueron numerosas las personas que aprovecharon para abastecerse de productos de alimentación en los puestos habilitados en la carpa de la Plaza Mayor, o de productos textiles que se encontraban en la calle Real.
El alcalde de la villa, Juan Montes, se mostró satisfecho con el resultado de la feria de este año e hizo hincapié en el esfuerzo que realiza el Ayuntamiento para la organización de este evento en un momento como el actual. “Organizar la feria es cada vez más complicado, pero debemos seguir trabajando para mantener esta cita anual que tiene antecedentes fechados incluso en el siglo XV”, explicó. Montes añadió que ayer domingo fue el día de mayor afluencia de visitantes. “Hemos tenido mucho público, especialmente por la mañana gracias a la mejora de las condiciones climáticas que se han producido”.
En total han sido más de medio centenar de puestos de venta de productos de todo tipo los que han integrado la feria. La carpa reunió a 17 puestos de alimentación y artesanía. Y al aire libre se situaron otros 30 colocados, tanto en la Plaza como en la calle Real y en junto a la iglesia de Santiago.