Un día después de alzarse con la primera medalla de España en los Juegos de Londres, una plata en 200 metros mariposa, Mireia Belmonte buscará hoy pisar su segundo podio olímpico, en la prueba de 800 metros estilo libre.
Tras una noche en la que tardó «un poquito» en dormirse por la emoción de la conquista lograda la víspera, la nadadora de 21 años volvió ayer a la piscina del Aquatics Centre y terminó cuarta en la prueba clasificatoria de los 800 metros, con un tiempo de 8:25,26 minutos, a 3,48 segundos de la nadadora ganadora, la estadounidense Rebecca Adlington.
«Ya se me fue la presión, nadé bien y estoy contenta», afirmó la catalana, que hoy tendrá la oportunidad de repetir la gesta.
La nadadora, que no se separa de su medalla de plata ni de sus uñas postizas, siguió recibiendo felicitaciones y reconocimientos por la plata conseguida el día anterior. Políticos, deportistas y diversas entidades quisieron sumarse a la alegría de la delegación española por ese primer metal. Así, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy felicitó a la nadadora por haber dado prestigio al país.
También el Barcelona quiso honrar a una de sus más ilustres seguidoras recordando una de sus últimas visitas al estadio ‘culé’.
Pero, sin duda, las felicitaciones que más emocionaron a Belmonte fueron las que le brindaron los deportistas nacionales, especialmente, uno de sus ídolos, el tenista Rafa Nadal, que no dudó en apoyar la iniciativa de una emisora de radio para que ambos deportistas pudieran conversar durante algunos minutos, una charla que a la nadadora le «hizo mucha ilusión», según confesó horas más tarde.
