El dúo formado por Ona Carbonell y Andrea Fuentes terminó en tercer lugar el ejercicio técnico de la ronda preliminar disputada ayer en los Juegos, por detrás de la pareja rusa y de la china.
La pareja nacional fue la segunda en aparecer en la piscina tras la estadounidense. Su ejercicio, con el nombre de ‘Zapateado’, de fuertes raíces españolas y creado por Flora Albacín, fue bien ejecutado por las nadadoras, precisas en los giros y perfectamente coordinadas en sus movimientos en el agua.
Los jueces dieron al tándem una puntuación de 47,900 en ejecución y 48,100 de impresión general para una puntuación final de 96,000 puntos, ligeramente por debajo de los 96,200 que obtuvieron en el Preolímpico.
No obstante, el dúo nacional se mantuvo líder durante la mayor parte de las preliminares, hasta la entrada en competición de la imbatible pareja rusa, integrada por Natalia Itschenko y Svetlana Romashina, que realizó un ejercicio casi perfecto, amenizado con música de Michael Jackson y que fue puntuado con 48,900 en ejecución y 49,300 en impresión general, para una puntuación final de 98,200.
El equipo chino, formado por Xuechuen Huang y Ou Liu, saltó antepenúltimo a la piscina con un ejercicio basado en las artes marciales que puntuó una décima más que las españolas, 48,100 en ejecución y 48,000 en impresión general, para un total de 98,100.
Hoy, a partir de las cuatro de la tarde, se disputará la rutina del estilo libre, en la que Carbonell y Fuentes esperan conseguir un buen puesto de cara a la ronda final que tendrá lugar mañana y donde se jugarán los metales.
Y es que el medallero español necesita pensar en la ‘sincro’ para alimentar sus ilusiones y engordar el total de preseas. No en vano, esta disciplina acuática protagonizó importantes alegrías para la delegación nacional en Atenas y Pekín.
A pesar de esa confianza, desde el equipo tampoco se quiere celebrar los éxitos antes de conseguirlos. Por eso, poco antes de iniciarse la competición, la seleccionadora española, Anna Tarrés, afirmó que hacer dos medallas de bronce en Londres sería «un muy buen resultado» y hacer dos de plata sería un «éxito rotundo».
