La Consejería de Sanidad procedió ayer a inmovilizar cerca de 300.000 vacunas contra la gripe, por una alerta de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, quien recibió una comunicación por parte de la compañía farmacéutica Novartis sobre las vacunas adyvada Chiromas, aquellas que se administran a los mayores de 70 años de edad.
Así lo señaló el consejero de Sanidad, Antonio Sáez, quien compareció junto con el director general de Salud Pública, Agustín Álvarez, para informar a la población y para remarcar que no existe riesgo para los cerca de 59.000 pacientes que ya han sido vacunados. Hasta que se levante la alerta, indicó, se administrará el otro tipo de vacuna (fularix), dirigida al resto de grupos de edad.
El consejero explicó que en Castilla y León se administran estos dos tipos de vacunas a los pacientes. La primera de ellas (fularix) está dirigida a la población en general menor de 60 años y sin enfermedades crónicas y la otra (chiromas) para los mayores de 70 años y población de riesgo o con problemas crónicos. Pues bien, es esta vacuna la que fue inmovilizada ayer por parte de la Agencia Española del Medicamento, al parecer, porque la empresa farmacéutica Novartis ha avisado de un problema en la calidad relacionada con la presencia de «unas partículas blanquecinas posiblemente proteínas de la vacuna».
SIN elementos de riesgo
En todo caso, remarcó Sáez, «no hay ningún elemento que indique riesgo para las personas vacunadas» y, por lo tanto, no se hace necesario un seguimiento de estos pacientes, que suman más de 59.147 en la Comunidad desde que comenzó la campaña. Una campaña que, aseguró, ha de seguir, donde se administrará el otro tipo de vacuna.
Por el momento, se ha dado aviso de esta inmovilización a las oficinas de farmacia, a los centros de salud y residencias de personas mayores, entre otros. Esta vacuna, continuó, es más costosa y por ello estaba dirigida a las personas más mayores pero hay otras comunidades autónomas que administran solo la fularix a toda la población.
Este tipo de vacuna se utiliza en pacientes mayores de 70 años y mayores de 65 institucionalizados (aquellos que viven en residencias de ancianos, de discapacitados, etc.). Durante el tiempo que permanezca la alerta, la autoridad sanitaria de Castilla y León seguirá vacunando a este grupo de pacientes con la vacuna Fularix, que es la que se utiliza con la población general.
Para el consejero, esta alerta no debe de ser «obstáculo» para continuar con la campaña de vacunación porque no se sabe si va a durar «siete horas o siete días». No obstante, la Consejería ya ha comenzado los trámites para adquirir más lotes de la otra vacuna con el fin de poder abastecer a toda la población susceptible de ser vacunada. «No hay vacunas contra la alarma y la ansiedad pero sí para la gripe y por eso vamos a seguir vacunando», subrayó Antonio Sáez. Respecto a posibles reacciones adversas en la Comunidad, aseguró que el Centro de fármaco-vigilancia solo ha recibido una reacción local leve pero no se ha registrado ninguna notificación de efectos adversos.