El comercio tradicional no se salva del tsunami de la crisis económica. Aunque resiste, al registrar una menor destrucción de empleo que con otros sectores económicos, la constante disminución en las ventas, ante la generalizada caída del consumo, preocupa y mucho. Los comerciantes segovianos tenían depositadas grandes esperanzas en poder remontar sus cuentas de resultados a finales de año, gracias a las ventas navideñas. Sin embargo, la realidad parece ser muy distinta. «No está siendo una buena campaña de Navidad, no va todo lo bien que nosotros quisiéramos», asegura el presidente de la Agrupación de Comerciantes Segovianos (ACS) y de la asociación regional del comercio (Conferco), Juan Manuel Muñoz.
Aunque la ausencia de un observatorio socioeconómico específico sobre comercio, una vieja reivindicación de Conferco a la Junta de Castilla y León, impide conocer datos exactos sobre el impacto de la crisis en el sector, se calcula que en la región las ventas del comercio minorista habrían caído en torno a un 14% y que la pérdida de empleo en lo que va de año en la región se acercaría a los 800 trabajadores menos.
En Segovia existen unos 1.100 comercios, que emplean a unos 5.000 trabajadores, de los más de 98.700 de Castilla y León ( 45.300 autónomos). Aunque el sector «no está bien», en palabras de Muñoz, los comerciantes segovianos apuestan por el mantenimiento del empleo, tal y como reflejó la última encuesta de la ACS, que data del mes de agosto, donde el 91% de los empresarios afirmó que mantendría la plantilla este año.
«También ha habido despidos, pero no es el sector que más empleo destruye, la mayoría son pequeños establecimientos con un máximo de tres trabajadores, al final se trata de mantener casi la familia comercial, el dueño y los dos o tres empleados», afirmó Muñoz.
Campaña de Navidad
Sobre la campaña concreta de Navidad, el presidente de ACS y Conferco admite que no pueden compararse las ventas de cualquier comercio hace 4 ó 6 años a las que ahora registra. «Es una situación completamente distinta, estamos en un entorno muy desfavorable», afirma. Aunque la crisis económica es el factor «que más influye» en la bajada del consumo y de las ventas del comercio tradicional, Muñoz subraya que existen no pocas medidas adoptadas por el Gobierno de la Nación que están afectado de forma muy negativa al comercio y que están impidiendo su recuperación.
«Al menos a corto plazo esas medidas están haciendo muchísimo daño», afirma el presidente de la ACS. Muñoz se refiere a medidas de carácter fiscal como la subida del IVA, del 18 al 21% en la mayor parte de la actividad comercial, o no abonar la paga extra de Navidad a los funcionarios «que en ciudades como la nuestra tiene un impacto impresionante». Asimismo, aquellos ciudadanos que no han visto mermada su capacidad económica y que, por tanto, «pueden consumir y gastar dinero, sin embargo no lo están haciendo, por ese clima tan desfavorable, por ese miedo que acompaña a la crisis».
Horarios
La liberalización de horarios comerciales tampoco ha contribuído a mejorar la situación del comercio. Sin embargo, el presidente de la ACS y Conferco sostiene que «es un tema que debemos empezar a superarlo, los horarios comerciales en este país nunca se han hecho para favorecer al consumidor y crear más empleo». En este sentido, Muñoz indica que si se comparan regiones donde existe libertad total de apertura y cierre, como Madrid, con otras comunidades donde existe un horario limitado, caso de Cataluña o el País Vasco, «apenas hay diferencias , es más, son algo mejores los resultados donde no existe esta libertad».
Muñoz recalca que la liberalización solo persigue cambiar la cuenta de resultados a cierto formato de comercio (el de las grandes superficies comerciales) que necesita el fin de semana para vender más. «El pequeño comercio no puede competir por una razón fundamental, las empresas que representamos tienen entre cero y tres trabajadores, abrir el domingo supone incrementar la plantilla, subir costes y dejar de ser competitivos», afirma el presidente de ACS, quien además aclara que los convenios colectivos del sector hacen difícil adaptar el comercio minorista a esta situación. «El Estado tampoco ha hecho nada para paliar esta situación, es complicado», agrega Muñoz.
El máximo dirigente de los comerciantes de la región asegura que en Segovia y Castilla y León «no solo están cayendo las ventas» sino también el margen de beneficio de los establecimientos de comercio tradicional por culpa de las promociones «agresivas» de las grandes superficies comerciales, fundamentalmente. «Es una competencia brutal, con esas promociones se está mermando mucho el margen comercial de los establecimientos (…) lo hacen las grandes superficies pero el pequeño comercio también lo intenta porque tiene que competir, si se reduce el margen comercial y se le suben impuestos como el IVA, un incremento que la mayoría de las pequeñas empresas lo ha asumido, pues la situación de desconcierto, preocupación e inquietud en el sector es muy grande».
Muñoz asegura que el año 2012 «no va a pasar a la historia», si bien confía en que para el próximo año las administraciones, caso de la Junta de Castilla y León, concreten medidas de apoyo al sector. A mediados de diciembre, Muñoz, en rueda de prensa en Valladolid, según informa Europa Press, aseguró que el Gobierno regional había comprometido 100 millones de euros en cuatro años para la nueva estrategia regional del sector, una cantidad, dijo, que podía ser suficiente para todas las medidas a desarrollar.
El presidente de ACS y Conferco aclaró ayer que «no estamos pidiendo ayudas económicas, pese a que sí se han dado a otros sectores, sino que hay medidas, fórmulas y proyectos que se pueden poner en marcha de forma institucional, con el amparo del Gobierno Central y la Junta e incluso la implicación de los ayuntamientos, que contribuyan a dinamizar el sector». En opinión de Muñoz, el comercio «puede dar la vuelta al calcetín y crear empleo si las administraciones adoptan alguna medida especial para el sector». «El comercio da empleo a nada que repunta la economía porque su trabajo es de cara al público», añade.
Por último, el también vicepresidente de la FES hizo un llamamiento para que los responsables políticos y técnicos cuenten con la opinión de los profesionales del sector a la hora de tomar medidas que afecten a los comerciantes. «Seguramente tratarán de hacerlo lo mejor posible, no lo dudo, pero para hablar de comercio quien mejor lo sabe es quien se pasa muchas horas de pie, detrás de un mostrador», dice.
