El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, defendió ayer el «análisis», la «evaluación» y la «revisión en profundidad» del sistema de financiación, tras casi tres años de su aprobación, sobre todo, en lo relativo a la sanidad pública. Además, indicó que la aplicación del tramo autonómico del Impuesto sobre la venta minorista de hidrocarburos, el llamado ‘céntimo sanitario’, «da peso» y «legitimidad» a esta reclamación de la Comunidad, ya planteada al anterior Ejecutivo y al Gobierno de Mariano Rajoy, y que pretende evitar los «recortes». En ese sentido, el jefe del Ejecutivo autonómico reivindicó el papel de los gestores sanitarios y les pidió que actúen de «portavoces» de las medidas financieras y de racionalización del gasto corriente, adoptadas recientemente por la Junta, debido a su papel de «interlocutores» y «nexo» con los trabajadores. «En vena», bajo la premisa del «optimismo de la voluntad», hizo pedagogía de las decisiones adoptadas y aseguró que es «optimista» sobre el futuro y la sostenibilidad de la sanidad en Castilla y León y España.
Ante un centenar de gestores y administradores de la sanidad pública de la Comunidad, Herrera apostó por asentar la «conciencia» de vincular los ingresos a los gastos y señaló que la sanidad, como competencia «básica» y «estructural», es universal y «gratuita», lo que no significa que sea «gratis» por lo que afirmó que los ciudadanos deben cuidarla ya que se trata de un «patrimonio». Señaló que su sostenibilidad no es sólo responsabilidad de las autonomías, sino de todo el Estado y precisó que se debe fortalecer el Sistema Nacional de Salud, lo que le sirvió para criticar la «débil» tarea de coordinación ejercida en los últimos años por el Ministerio de Sanidad, así como la falta de un calendario de vacunación único, la «heterogeneidad» de la cartera de servicios o que no exista una tarjeta común.
De esta forma, el presidente de la Junta explicó que el objetivo de los nuevos tributos y la racionalización del gasto persiguen hacer compatible el compromiso de cumplimiento del déficit y la sostenibilidad de las finanzas públicas. Por ello, Herrera compartió que se exija «responsabilidad penal» a los gestores que no cumplan la lógica de la economía familiar, es decir, «no gastar más de aquello de que no se dispone». Precisamente, aseguró que su «tranquilidad» es mantener la «calidad» de los servicios sanitarios y destacó que Castilla y León parte de unas «condiciones más favorables» por su política económica.
Por ello, Herrera indicó que las medidas del Gobierno autonómico que figuran en el Proyecto de Ley de Medidas Tributarias, Administrativas y Financieras son «equilibradas» y reconoció que exigen un «esfuerzo extraordinario» a los ciudadanos, las empresas y los empleados públicos. Así, añadió que no fueron una decisión «fácil» y «bonita», y asumió que generan «desgaste», pero recalcó que tratan de evitar los «recortes» que otras autonomías han tenido que adoptar para mantener el sistema.
Respecto al ‘céntimo sanitario’, recordó que ya la aplican otras nueve comunidades y avanzó que actualmente la están estudiando incrementar las tarifas y porcentajes y otras implantarlo como Castilla y León. También, recordó que se trata de un tributo «finalista», no sólo creado por «mimetismo» con otros territorios.
López ve fraude
El secretario regional del PSOE, Óscar López, criticó al presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, por la iniciativa de gravar el precio de los carburantes en un 4,8 por ciento el litro para financiar la sanidad. López censuró que no se proponga un modelo de financiación de la sanidad y recordó que en campaña electoral «se ocultó y negó» la subida de impuestos, por lo que reiteró su crítica de «fraude electoral». Durante una visita a Fitur, López abogó por «asegurar el modelo sanitario público» con una financiación suficiente. «El PSOE puso un modelo encima de la mesa» en campaña electoral que «negó el PP», recordó el socialista, para luego volver a arremeter contra Herrera por «poner el ‘céntimo sanitario’, que no es uno sino casi cinco», en vez de «comprometer» un modelo de financiación sanitaria.
