La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) recomendó ayer a España despidos más baratos, otra subida del IVA y una nueva reforma de la jubilación dirigida a gastar menos en prestaciones, con el objetivo de impulsar el empleo, especialmente entre los jóvenes, y mejorar la competitividad. Propuso, además, avanzar hacia el contrato único y rebajar las cotizaciones sociales. Un informe que analizará el Gobierno con «extremo cuidado», según el ministro de Economía, Luis de Guindos, quien descartó tomar «más medidas.
«Dados los importantes riesgos que se han acumulado, son urgentes medidas políticas decisivas en todos estos frentes si la situación se da la vuelta», advierte la organización en el informe sobre la economía española que presentó en Madrid, y en el que pide al Gobierno de Mariano Rajoy que detalle las medidas que va a adoptar para cumplir los objetivos de déficit en 2014.
La OCDE destaca en el texto que España está inmersa en una «prolongada recesión», en la que el impacto negativo del desapalancamiento del sector privado y la necesidad de un «considerable ajuste fiscal» tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria han disparado el desempleo y han provocado una crisis bancaria, situación agravada por la deuda de la eurozona y las rigideces estructurales en el mercado laboral.
En este sentido, recalcó que la posibilidad de una recuperación inmediata sigue siendo «remota», debido a que el desapalancamiento del sector privado aún tiene un largo camino por delante, mientras la retroalimentación entre finanzas públicas y sector bancario sigue siendo fuerte pese al rescate bancario. «Este vínculo debe romperse», incide.
Por otro lado, la institución ve necesario restaurar la confianza en las finanzas públicas españolas, para lo que el Ejecutivo debería intentar cumplir los nuevos objetivos de déficit acordados en julio, a menos que el PIB sea mucho peor de lo esperado, situación en la que se debería permitir operar a los «estabilizadores automáticos, al menos parcialmente».
Asimismo, considera que las reformas de las normas presupuestarias en todos los niveles de la Administración y las recientes medidas de consolidación han supuesto un «sustancial progreso».
Sin embargo, reclama que se detallen las acciones necesarias para alcanzar el objetivo de déficit para 2014 y las medidas presupuestarias permanentes para estabilizar la deuda pública. «El impacto regresivo, si lo tienen, debe ser minimizado para impulsar el consenso social en torno a la necesidad de ajustes», agrega.
En este sentido, incide en que las reformas deben ser «estrictamente implementadas, especialmente para mejorar las finanzas de los Gobiernos regionales», y en que esto debería ser respaldado con un consejo fiscal independiente con un fuerte mandato, como prevé el Gabinete de Marino Rajoy , para evaluar las políticas presupuestarias.
A su vez, también recalca que existe más espacio para reformas fiscales que contribuyan a la consolidación presupuestaria, por ejemplo elevando algunos impuestos medioambientales como el del combustible para transporte.
En esta línea, defiende que se aplique el tipo general del IVA a más bienes y servicios, que los incrementos de los impuestos a los valores inmobiliarios sean permanentes y que se reduzca la fiscalidad de las transacciones inmobiliarias. Además, destaca que sería bienvenida una rebaja de las cotizaciones sociales.
En este sentido, también defiende que nuevas reformas de las jubilaciones mejorarían la sostenibilidad en el largo plazo y propone que se introduzca una formula para indexar las pensiones a los cambios en la esperanza de vida, que ya se contempla aunque sin definir en la reforma de las pensiones, lo antes posible.
Aunque reconoce que la nueva reforma laboral ha realizado «significativos progresos», advierte de que si no resulta eficaz, se deben dar «más pasos» para reducir la dualidad del mercado avanzando hacia el contrato único.
Por su parte, el ministro de Economía de Economía, Luis de Guindos, aseguró que se analizará «con extremado cuidado» el informe elaborado por OCDE, aunque insistió en que el Ejecutivo no tiene pensado tomar más medidas.
«El Gabinete ha tomado las decisiones que ha tomado y no piensa tomar ninguna más al respecto», subrayó el ministro en una rueda de prensa conjunta con el secretario general de la OCDE, donde también hizo hincapié en que Mariano Rajoy ha puesto de su parte todo lo que tenía que poner para hacer frente al ajuste.
Aún así, indicó que el Gobierno popular mirará «con mucha atención» las recomendaciones, como hace con otros organismos, y recordó que muchas de las reformas que ha planteado España van en «la misma dirección» que estas sugerencias. «Pero no siempre tienen que coincidir al milímetro», añadió el mandatario.
