La Hermandad de Nuestra Señora de La Soledad Dolorosa y Cofradía del Recogimiento, de la parroquia de Santa Eulalia, tiene ya en Segovia el trono que ha adquirido a una cofradía de Alicante para que la imagen del Santo Cristo de la Esperanza sea portada a costal por primera vez en la Semana Santa de Segovia de 2012, y cuenta con 30 voluntarios que ensayan el desfile religioso.
Desde hace semanas, los noveles costaleros se reúnen en el Polígono de Hontoria los domingos por la tarde para aprender esta técnica de traslado de altares e imágenes religiosas. Los costaleros se caracterizan porque, colocados bajo ‘trabajaderas’, cargan el peso sobre su cuello, concretamente sobre la séptima vértebra, y protegen esta zona con una tela llamada costal (cuyo nombre ha dado lugar al de costalero) que puede ser desde arpillera hasta de cruz de punto.
Ensayar, sincronizar y mucha preparación física son las claves de este modo de traslado, según ha destacado el hermano mayor de la junta directiva, Félix Santiuste, que se muestra muy agradecido con la respuesta recibida por los cofrades y la dedicación con la que se preparan para su nueva misión. Félix Santiuste espera que el próximo año el número de voluntarios pueda aumentar para poder hacer más relevos en la procesión de los Cinco Misterios del Martes Santo — bajo el trono tienen que ir en todo momento 24 costaleros y hay seis para los cambios— y abordar complejos movimientos con la imagen.
El reto asumido por los voluntarios segovianos ha impulsado la solidaridad entre hermandades y ha empujado a capataces y cofrades de otras provincias a acudir a los ensayos para aportar sus conocimientos con el fin de lograr que el “baile” del Santo Cristo de la Esperanza emocione el próximo día 3 de abril. Uno de los asesores es Sergio Barea, capataz (quien comanda el paso) de la Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo del Perdón, María Santísima del Perpetuo Socorro y San José Obrero de Jerez de la Frontera (Cádiz). Este andaluz, residente en Segovia que asegura ser nazareno desde que nació y también pertenece a la Hermandad de Loreto en Jerez, se muestra orgulloso de poder enseñar lo que el sabe y contribuir a embellecer la Semana Santa segoviana. “Nos unen lazos de fraternidad, y esto es misión de hermanos”, dice Sergio Barea.
