Una placa colocada ayer Día Mundial de la Arquitectura en la fachada del instituto “Andrés Laguna” da testimonio público del valor arquitectónico de esta construcción reconocida por los expertos como un referente del denominado “Movimiento Moderno” desarrollado en España y Portugal entre 1925 y 1965.
La presencia de la placa de la Fundación para la Documentación y Conservación de la Arquitectura y el Urbanismo del Movimiento Moderno (DOCOMOMO) es una manifestación de reconocimiento al arquitecto Mariano Hernández Serrano, autor del centro de enseñanza secundaria construido entre los años 1960 y 1963. Es también una muestra de la obra de un arquitecto que “trabaja en libertad, sin plegarse a otros intereses que los de crear un edificio pensando en las personas que a lo largo de varias generaciones lo van a utilizar y llenar de vida”, según manifestó el presidente del Colegio de Arquitectos de Segovia — demarcación del Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla y León Este (COACYLE)—, Juan Antonio Miranda, que se mostró crítico con anteproyecto de Ley de Servicios Profesionales que estudia el Gobierno. Juan Antonio Miranda aseguró que esta normativa en proceso de tramitación es un ataque a los arquitectos porque daña sus condiciones de trabajo y confunde edificación con arquitectura.
Al acto de presentación de la placa DOCOMOMO asistió el delegado territorial de la Junta en Segovia, Javier López-Escobar Anguiano, la concejala de Patrimonio Histórico de Segovia, Claudia de Santos Borreguero, el director provincial de Educación, Antonio Rodríguez Belloso, así como el director del IES Andrés Laguna, Santiago Pinto y un grupo de profesores del centro educativo. Los expertos explicaron que el lenguaje forman del edificio “establece una adecuada relación entre los materiales empleados, el ladrillo de cara vista y la piedra, en un equilibrio entre ambas técnicas constructivas en cuanto a texturas, color peso formal y lenguaje moderno”. Se remarcó la importancia que el arquitecto dio al vestíbulo y a la fachada principal, como espacios de acogida, el juego de luces y huecos y el cambio del orden de los elementos livianos y los más cerrados.
El catálogo que agrupa a la élite de la arquitectura moderna de España y Portugal incluye seis inmuebles de Segovia, la sede de la Fundación Nicomedes García, el bloque de viviendas de la calle Taray, la fábrica de embutidos conocida como “La Choricera”, el colegio “Diego de Colmenares”, el edificio de viviendas situado en el número tres de la Plaza del Corpus, y el IES “Andrés Laguna”. Esta catalogación aporta “valor moral” a los inmuebles seleccionados y contribuye a su protección patrimonial y conservación, según indicó Miranda.
