El Barcelona dio ayer un nuevo golpe en la mesa gracias a una contundente goleada al Rayo Vallecano. El equipo dirigido por Tito Vilanova fue una arrolladora ofensiva y obtuvo su quinto triunfo en la misma cantidad de duelos disputados fuera de casa.
Además, la estrella Leo Messi, autor de dos tantos, superó los 300 goles en partidos oficiales y se consolidó como el máximo artillero de la competicón, con 13 tantos.
Vilanova decidió que, ante la ausencia del sancionado JMascherano, la dupla de defensores centrales estaría ocupada por Busquets y Adriano. Mientras, Iniesta comenzó el encuentro en el banquillo y Alex Song y David Villa formaron parte del once inicial.
Durante los primeros minutos, el Rayo Vallecano salió decidido hacia el campo rival para asfixiar la salida de su oponente con una presión constante.
Al líder le costó un tiempo asentarse, hasta que Xavi y Fábregas conectaron y empezaron a encontrar los pasillos en las espaldas de los defensores rivales. La presión del Barcelona hizo que el cuadro local perdiera el balón en sus primeros 25 metros, suficiente como para que Cesc habilitara a Villa con un pase mágico y el delantero definiera con clase a los 19 minutos.
Poco después, el centrocampista tuvo el segundo en sus pies, pero su intento por picar el balón quedó sumido a una gran atajada de Rubén.
El Barcelona terminó de sepultar la historia al comienzo de la segunda mitad y gracias a la aparición de su mejor jugador. En un ataque electrizante, Martín Montoya desbordó por la derecha, lanzó un pase raso hacia la medialuna para que Messi controlara con un toque y definiera con un tiro cruzado al ángulo.
Más espacios
Ya con el duelo definido, el equipo azulgrana encontró más espacios y logró aumentar la diferencia con una jugada similar a la del segundo tanto. Esta vez fue Jordi Alba quien desbordó por su banda para lanzar un pase hacia atrás al corazón del área y encontrar a Xavi, que definió a un toque lanzándose al suelo.
A renglón seguido, Cesc Fábregas, quizás la figura del encuentro, tuvo su premio en la red del bloque madrileño. El internacional recibió un centro de Pedro y definió de volea con tranquilidad para dejar el partido 4-0.
La fresa del postre de la goleada azulgrana se produjo a los 88 minutos. Messi encaró solo a Rubén en el área después de quebrar la trampa del fuera de juego, regateó al portero con un toque y definió de diestra con suma jerarquía. Así, el argentino llegó a los 301 goles en su carrera, y con sus 73 tantos en el año 2012 quedó apenas dos tantos por debajo de la marca registrada por Pelé en
