El consejero de Sanidad, Antonio Sáez, insistió ayer en que ningún inmigrante irregular se quedará sin atención sanitaria en Castilla y León, y explicó que aunque la Junta aplicará el Real Decreto en lo referente a la atención y aseguramiento de extranjeros no registrados ni autorizados como residentes en España, «todos los extranjeros, tanto residentes como en situación irregular, serán atendidos».
En su intervención ante la Comisión de Sanidad de las Cortes, Saéz explicó que a los irregulares se les asignará un médico y una enfermera y se les registrará como «asegurados especiales», lo que quiere decir que tendrán historia clínica y se les facilitarán las prestaciones de atención a demanda, con lo que podrán solicitar cualquier consulta de Primaria.
Asimismo, estarán incluidos en la campaña de vacunación de la gripe y podrán acceder a cualquiera de las 203 pruebas diagnósticas que pueden utilizar los profesionales de Primaria. Además, en el caso de Especializada se atenderán todas las situaciones clínicas que puedan suponer algún riesgo vital para el paciente. De esa forma se mantendrán tratamientos como los de diálisis o la quimioterapia.
Sáez Aguado explicó que su departamento calcula que entre 4.500 y 5.000 inmigrantes en situación irregular se quedarán sin tarjeta sanitaria en la Comunidad al aplicar el Real Decreto que regula las condiciones de acceso a la sanidad.
Por su parte, Mercedes Martín, portavoz socialista, criticó que la medida adoptada por el Gobierno supone acabar con un derecho que hasta ahora era universal. Además, matizó que en el caso de Castilla y León el ahorro será mínimo y que la medida está siendo rechazada por la mayoría de los profesionales.
En la misma línea se manifestó el portavoz de Izquierda Unida, José María González, que además apuntó que han sido otras comunidades como Valencia donde sí se ha registrado un abuso por parte de los ciudadanos europeos del llamado ‘turismo sanitario’, pero no en Castilla y León.
Por su parte, el consejero de Sanidad replicó asegurando que «Castilla y León no es la Arcadia feliz» y que la universalidad de la atención sanitaria nunca ha existido en España. Además, matizó que una cosa será lo que se facture y otra lo que se recaude.
