En el marco de la XVII Cumbre hispanoitaliana, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aseguró ayer que España e Italia se encuentran en «perfecta sintonía». Este hecho lo demuestra el acuerdo de ambos países a la hora de pedir al Eurogrupo las directrices para la recapitalización directa de la banca. Sobre la idea del supercomisario de presupuestos propuesta por Alemania, el gallego la rechazó de pleno y su invitado, el primer ministro transalpino, Mario Monti, la tachó de «mito».
El dirigente español también habló de uno de los temas que más inquieta en estos momentos a la ciudadanía: el rescate. Así, el político adelantó que solo lo pedirá cuando sea necesario: «Si creemos que es conveniente, lo haremos y lo comunicaremos. No lo hemos solicitado porque entendemos que no es imprescindible en este momento para defender los intereses generales de los españoles».
Durante una rueda de prensa conjunta, el líder del PP recalcó que existe un «análisis común» entre ambos países sobre lo que afecta a la zona euro y las medidas que deben adoptarse. Ambas naciones están volcadas en la ingente tarea que requiere «ineludibles sacrificios» para el saneamiento de las cuentas públicas, pero que permitirá retomar la senda del crecimiento y de la creación de empleo.
«Estamos juntos y vamos a seguir estándolo para garantizar las cotas de prosperidad que se merecen nuestras sociedades», reiteró Rajoy, tras indicar que tanto España como Italia defienden profundizar en el proceso de integración económica, bancaria y fiscal de la UE, necesario para superar la crisis. «A pesar de las difíciles circunstancias que atravesamos, Europa no se detiene», señaló.
En una declaración suscrita por ambos países, sostienen que resulta «preciso» para la estabilidad del euro «romper el círculo vicioso entre bancos y soberanos». Por ello, instaron al Eurogrupo «a acordar rápidamente las directrices conforme a las cuales el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) podrá llevar a cabo la recapitalización directa de los bancos europeos, conforme a la letra y el espíritu de la Declaración de la Cumbre de la zona euro del pasado 29 de junio».
También acogieron con «satisfacción» el llamamiento del Consejo Europeo para que las instituciones de la UE y Estados miembros impulsen, con carácter prioritario, un acuerdo sobre el marco normativo del Mecanismo Único de Supervisión que permita a éste operar a partir del 1 de enero de 2013, a medida que el BCE desarrolle su aplicación operativa.
«Estamos en contra de que haya déficit público, pero nos gustaría que se tratara todo en un paquete, que se haga algo similar a lo que se hizo con el euro: obligó a todos a cumplir unos requisitos de déficit, deuda e inflación y había un objetivo», reiteró Rajoy.
Por su parte, Monti insistió en que no cree que Italia esté en una situación en la que necesite poner en marcha el programa de ayuda del MEDE, aunque aseguró que «no está justificado» el actual nivel de la prima de riesgo de su país, si bien se congratuló de que exista este cortafuegos para ese indicador que tanto daño hace a las finanzas más débiles.
