El Consejo de Administración del Banco Caja España-Duero analizará esta tarde, en una reunión extraordinaria, los planes de fusión de la entidad con la malagueña Unicaja después del acuerdo alcanzado en las últimas horas por los presidentes de ambas sociedades, Evaristo del Canto y Braulio Médel, según informaron a la agencia Ical fuentes financieras.
De forma simultánea se celebrará también un Consejo de Unicaja para abordar el mismo asunto.
La convocatoria del Consejo, que no será decisorio, se produce después de un maratón de negociaciones que cambiaron su rumbo decisivamente después de que el Gobierno aprobara en el mes de enero un nuevo decreto de reestructuración del sistema financiero que exigía mayores niveles de solvencia a las entidades.
Como consecuencia del mismo, los negociadores de Unicaja plantearon la necesidad de acceder a ayudas públicas para hacer frente a la operación y minimizar así el riesgo de los activos vinculados al sector inmobiliario de la entidad castellana y leonesa.
Precisamente ese ha sido el núcleo de la negociación desarrollada con el Banco de España: la fórmula para que se produjera la inyección de capital público en la entidad y que la nueva caja que surja de la fusión comience su andadora libre de activos de riesgo.
En estos días se han barajado diversas alternativas como la creación de un «banco malo» en el que integrar todos los activos peligrosos y que fuesen los fondos públicos los que le sanearan.
También está sobre la mesa la posibilidad de que Caja España-Duero emita, antes de la fusión, bonos convertibles, es decir, títulos de renta fija que, en el momento en el que el capital propio de la entidad cae por debajo de unos determinados valores de solvencia, se convierte en acciones de la caja.
Lo que se da por descontado es que, sea cual sea la fórmula, el proceso necesitará ayudas del Fondo de Reestructuración y Ordenación Bancaria (Frob) y también la posibilidad de alargar en el tiempo los plazos para el saneamiento.
El Consejo de Administración, que se celebrará en Madrid, analizará el resultado de estas negociaciones, si bien no será hasta la próxima semana cuando se reúna otra vez, esta vez de forma decisoria, para dar el visto bueno al contrato de integración y el plan de negocio.
El Consejo convocará también una asamblea general de la entidad para antes del día 31 de marzo que deberá ratificar el acuerdo para cumplir con la fecha límite que ha impuesto el Banco de España para que las entidades aclaren cómo van a hacer frente a las nuevas exigencias de solvencia.
Los cinco integrantes del Consejo de Administración del Banco son Evaristo del Canto, Alejandro Menéndez, Miguel Ángel Álvarez, Pablo Pérez Robla y José Ignacio Sánchez Macías.
