El 2,8 por ciento de los vehículos controlados fueron sancionados durante la última campaña especial de velocidad que se desarrolló entre el 15 y el 21 de agosto. En total, la Guardia Civil realizó 12.828 controles y 360 automóviles circulaban a una velocidad que excedía a la permitida, según informó ayer la Subdelegación del Gobierno en Segovia.
La campaña, enmarcada en la que desarrollará la Organización Internacional de Policías de Trafico (TISPOL) en más de 25 países europeos, contó con la colaboración de las policías locales de la provincia. La subdelegada del Gobierno, María Teresa Rodrigo, ha insistido en «la necesidad de cumplir con los límites de velocidad para evitar accidentes en las carreteras».
La Ley de Seguridad Vial y el Reglamento General de Circulación tipifican el incumplimiento de estas normas como infracción grave o muy grave; lo que supone multas de 90 a 600 euros.
Asimismo, el código penal señala que el conductor que circule a una velocidad superior a la permitida en 70 kilómetros por hora en vía urbana y en 80 en interurbana puede ser castigado con una pena de prisión de tres a seis meses o la multa de seis a doce meses y trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días. Dependiendo del exceso de velocidad, perderá entre dos y seis puntos del carné de conducir.
La Guardia Civil realiza estas campañas porque, según la DGT, la velocidad “es un factor desencadenante de accidentes y, en todo caso, agrava sus consecuencias”; además de que “evitar los excesos de velocidad mejora la fluidez de la circulación”. Asimismo, y entre otras razones, si se respeta el límite de velocidad se facilita el mantenimiento de la distancia de seguridad; y viajar a la velocidad legalmente establecida supone un ahorro significativo de combustible”.
