Centenares de chatarreros, la mayoría de etnia gitana, se manifestaron ayer en Madrid tras la aprobación de la Ley estatal de Recogida de Residuos. Los manifestantes, que cuentan con el apoyo de la Federación de Asociaciones Gitanas Cali (FAC), han solicitado una reunión con la titular de Medio Ambiente, Rural y Marino, Rosa Aguilar, para exponer su situación y, en el caso de que sus objetivos y solicitudes no se lograsen, convocarían una manifestación a nivel nacional.
Tampoco descartan una acampada a las puertas del departamento estatal si la ministra no les recibe y si la ley no se retira.
El portavoz de la Plataforma de Chatarreros de la Comunidad de Madrid, Lisardo Hernández, explicó que con esta Ley, se prohíbe la labor que desarrollan cientos de personas. El trabajo de esta agrupación consiste en la recogida de material de hierro o cobre de calles, obras, descampados o basureros para luego venderlo en lugares destinados a ello.
Hacer una empresa
La negativa de las propias chatarrerías a comprar estos materiales ha provocado que esta actividad no pueda hacerse al por menor, como se estaba realizando. Por ello, aunque sean particulares dedicados al mundo de la chatarra, se les obliga a que se transformen en empresas o autónomos.
Otra solución que se les propone es que tengan que conseguir una licencia de técnicos transportistas de residuos sólidos no peligrosos y, por lo tanto, que paguen el impuesto respectivo de esta actividades económica.
Los manifestantes, ataviados con chalecos y los carritos de recogida que algunos usan, portaban lemas escritos en cartulinas fluorescentes en los que se negaban a pagar los impuestos y pedían que les dejasen realizar su trabajo como hasta entonces.
