Los vecinos del barrio de San Lorenzo no tuvieron que madrugar demasiado este año para poder contemplar el primer encierro de las fiestas. Los responsables de la Asociación de Peñas decidieron retrasar hasta las 12,00 horas el acto, con la intención de que lo pudiera disfrutar más gente.
Lo que quizás no predijeron fue que, al celebrarse a mediodía, el número de corredores se multiplicó y ello conllevó que se tuvieran que tomar medidas especiales. Algunos miembros de la Comisión invitaron a determinadas personas a abandonar la zona de la carrera debido a su estado físico poco apropiado. Además, se revisó la sujeción de las talanqueras con más atención que de costumbre, con la ayuda de las fuerzas de seguridad. Todo ello conllevó que el inicio del encierro se retrasara unos 25 minutos.
Los toros salieron desde los corrales provisionales de la calle Las Nieves de forma agrupada, sin ningún descarriado a lo largo de trayecto, por lo que la carrera fue notablemente rápida y sin apenas incidentes reseñables.
Herido leve
Un joven se llevó un pequeño susto al ser embestido por una de las vaquilla en la Calle Puente de San Lorenzo, a la altura del Bar María Cristina. Los servicios sanitarios le atendieron rápidamente en la unidad móvil que hay ubicada junto a la plaza, aunque sólo sufrió contunsiones y heridas leves.
Tras el encierro, se soltaron dos vaquillas y un novillo para que los más atrevidos realizasen algún recorte. Nuevamente, la calma reinó y no hubo que lamentar ningún daño.
El segundo encierro del ciclo taurino de San Lorenzo —primero de los tres nocturnos programados— tuvo lugar en la noche de ayer con un extraordinario ambiente festivo, y comenzó con diez minutos de retraso sobre el horario establecido. La alta participación también fue nota destacada, así como la ausencia de incidencias, con apenas algunos heridos por caídas y magulladuras..
