A unas semanas de que se celebren elecciones internas para renovar los cargos de Caja Segovia, se están produciendo cambios forzados por distintas circunstancias.
En el último consejo de administración celebrado el pasado miércoles, ya se incorporó como nuevo miembro de este órgano Juan Ignacio Antón Contreras, sustituyendo a Eduardo Aguado Pastor. Su cargo forma parte del grupo de representantes de los trabajadores por el sindicato CCOO.
A dicho consejo tampoco asistió Javier Santamaría, quien momentos antes de iniciarse la reunión presentó su dimisión por ser incompatible el cargo de consejero con el de parlamentario, que adquirirá al haber sido elegido senador por el PP.
Pero la última novedad en el seno de la Caja la protagonizaron otros dos representantes de los trabajadores de la entidad. Fidel García Hernández, y María Dolores Romero, ambos del sindicato independiente SEC, decidieron abandonar sus cargos respectivamente, en el Consejo de Administración y en la Comisión de Control de la entidad. Para ello argumentaron el “sinsentido” de los órganos de gobierno con la nueva estructura financiera, y la forma en que se está llevando a cabo el proceso de integración y su efecto entre los trabajadores. Además argumentan que las condiciones de prejubilaciones de los directivos son diferentes a los del resto de empleados. El deseo de ambos dimisionarios era informar a sus compañeros sobre su decisión el próximo lunes. “Nuestra obligación es explicar a los compañeros nuestra decisión porque son ellos los que nos han votado y estamos representándoles a ellos”, argumentaron a la hora de intentar confirmar su decisión de abandonar los órganos de Gobierno.
María Dolores Romero formaba parte del Consejo de Administración desde las últimas elecciones en la entidad. Fidel García se incorporó en 2008 al Consejo de Administración en sustitución de Francisco Valverde.
