Un cuarto de siglo después de haber sido quintos en Cabezuela, algunos de los nacidos en 1967 y 1968 se reunieron ayer para festejar su contemporaneidad.
En total fueron más de 30 los quintos que volvieron a juntarse para recordar viejos tiempos. Algunos se desplazaron desde otras provincias haciendo un importante esfuerzo para unirse a sus viejos amigos y compañeros de juventud.
Los actos comenzaron con una misa en la ermita, seguida de bailes tradicionales. Al mediodía se juntaron a comer en el edificio municipal de La Panera, donde continuó la reunión hasta la noche.
Las redes sociales y los móviles fueron claves para juntar a algunos antiguos amigos y amigas que llevaban años sin verse.