El equipo médico de Pediatría del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS) ha accedido esta tarde a retirar la alimentación artificial a Andrea, la niña de 12 años con una enfermedad degenerativa irreversible para la cual sus padres piden una muerte digna, y será sedada en «próximas horas», según recoge la agencia de noticias Europa Press.
El abogado de la familia, Sergio Campos, ha informado de que la nueva postura del equipo de Pediatría del CHUS supone que sólo se le va a mantener «una mínima dosis de hidratación» para que los fármacos hagan efecto, con lo que el desenlace será cuestión de días.
Tras una reunión en la tarde de este lunes de los pediatras con los padres de la menor, el abogado de la familia Lago-Ordóñez ha dicho desconocer la razón exacta por la cual el equipo médico «rectifica la postura inicial», pero ha dicho «sospechar» que está motivada por la mediación del magistrado del Juzgado de Primera Instancia número 6 de Santiago, Roberto Soto, quien la semana pasada adoptó varias medidas en relación a este caso, como solicitar el expediente clínico completo de la menor y que ésta fuese sometida a un reconocimiento forense.
SEGUIMIENTO. Por su parte, el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia ha emitido un comunicado en la tarde de este lunes en el que avisa que el juzgado de familia de Santiago (primera instancia número 6) «realizará un seguimiento del caso para comprobar el cumplimiento del plan acordado».
Así, informa de que el juzgado ha recibido en la mañana de este lunes una notificación del hospital en la que comunica «una nueva posibilidad de tratamiento paliativo consistente en retirar la alimentación y mantener únicamente la hidratación necesaria para permitir la sedación».
Por ello, una vez que las partes han llegado a acuerdo sobre el plan propuesto deben «enviar al juzgado el consentimiento de los padres», tras lo que se procederá al pertinente seguimiento de que se cumpla lo establecido.