Un grupo de delegados acreditados en el último congreso extraordinario del PSOE-M, apoyados por Antonio Miguel Carmona, destituido como portavoz socialista en el Ayuntamiento de Madrid, van a impugnar en un escrito dirigido al partido a nivel federal la reforma estatutaria aprobada en dicho congreso, así como la lista de personas elegidas para formar parte del Comité Regional.
Así lo indicaron integrantes de este grupo de delegados para indicar que el escrito va dirigido a la Ejecutiva Federal y a los órganos pertinentes que atienden los recursos presentados por la militancia. Por lo tanto, dicho escrito de impugnación debería resolverse por parte del Comité de Garantías del partido a nivel nacional.
El escrito de impugnación se dirige sobre los cambios estatutarios aprobados en el congreso extraordinario, que fundamentalmente fueron la nueva designación de la federación madrileña (PSOE-M), la reducción de miembros del Comité Regional (máximo órgano de dirección entre congresos) y la elección directa del secretario general.
Una de los más de 20 delegados que firman esta impugnación, Macarena Elvira, explicó que creen que el número de miembros al consejo regional debería de haber sido de 70 y no de 49 y criticó las decisiones tomadas por la ejecutiva.
“No tiene potestad para hacerlo”, apuntó Elvira, a la vez que criticó que “no se puede delegar las funciones del congreso a la ejecutiva”, exigiendo una separación de poderes. “La ejecutiva solo ejecuta las directrices políticas”, dijo.
El exportavoz municipal socialista, Antonio Miguel Carmona, mostró su apoyo a la impugnación al tilder el congreso extraordinario del PSOE-M como “fallido”.
Carmona entiende que la vía para solucionar esta situación es corregir los derechos vulnerados a la militancia o la “dimisión” de la nueva ejecutiva regional del partido y defiende que hubo “más votantes que delegados” a la hora de abordar los cambios estatutarios y que en ese cónclave socialista “se transgredieron los estatutos y se llevaron a cabo actos nulos de pleno derecho”.
