Todos los que se animaron a salir a la ‘Noche Amarilla’, organizada como cada año por la peña ‘El Embudo’, vivieron en directo la presentación del nuevo proyecto de los chicos de la charanga local ‘Noche y Día’, ‘The Skalabraos’.
Tras la degustación de las tradicionales sopas de ajo, los nueve jóvenes dispusieron todo lo necesario para dar su primer concierto en público. Dos guitarras, un bajo, un teclado, batería, trompeta, saxofón y trombón, más voz, animaron la noche del domingo. Casi todos los integrantes de la charanga local, jóvenes de entre 17 y 24 años, se han embarcado en este nuevo proyecto que rompe, en cierta medida, con lo que han venido tocando hasta ahora. La mayoría ha cambiado los instrumentos que tocan en la charanga, lo que demuestra que no hay nada que se les resista.
Todo surgió de los ensayos: las ganas de tocar algunos temas de sus grupos favoritos los animaron. Igual que en sus actuaciones de charanga, ‘The Skalabraos’ mostró su buen humor en ‘el escenario’. Su primera actuación fue todo un éxito; no solo amigos y familiares los acompañaron en la velada, sino que congregaron a numeroso público que en seguida los identificó.
La sorpresa de verlos tocando otros instrumentos y estilos de música totalmente diferentes a lo que es habitual contribuyó a este triunfo. Algunos de los temas que sonaron fueron reconocidos por los asistentes, como ‘Antes de que cuente 10’, de Fito, ‘Solo vivir’, de Skalariak, o ‘Grito en alto’, de Boikot.
Así recorrieron el rock, ska y algo del punk español de los últimos años. Uno de los momentos más destacados de la noche fue cuando Carlos Soto, excomponente de los Celtas Cortos, empezó a hacer sonar su flauta travesera para tocar ‘La senda del teimpo; todo el público cantó y acompañó animadamente. “No hay rumbo fijo”, dicen sus componentes, pero ‘The Skalabraos’ ya cuenta con un concierto de éxito en su trayectoria.
